Rajoy hará cambios en el Gobierno este mes para agotar la legislatura

Gonzalo Bareño Canosa
gONZALO bAREÑO MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Atlas TV

El presidente del Gobierno descarta un adelanto electoral y ve cosas que «rectificar» en el PP

11 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

«Antes de que acabe este mes tendré que tomar algunas decisiones». Mariano Rajoy va preparando a su partido, a su Gobierno y al país entero para unos cambios en el Ejecutivo y en el PP que constituirán su mayor movimiento político desde que llegara a la Moncloa en diciembre del 2011. El presidente del Gobierno no quiere, sin embargo, que estos relevos se interpreten como un agotamiento de su proyecto político. Y, por eso, ayer dejó claro que no solo no adelantará las elecciones generales, sino que apurará los plazos para que estas se celebren cuando toca, es decir, a finales de año, aunque la fecha no está todavía decidida.

«Todavía queda legislatura para seguir haciendo cosas», señaló ayer en Bruselas, antes del comienzo de la cumbre entre la Unión Europea y la Celac (Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe). La justificación de Rajoy para agotar la legislatura es que las reformas emprendidas «empiezan a producir sus frutos» y gracias a ello «estamos en un momento de recuperación que hay que aprovechar».

«Por el interés general»

Frente a la petición de los socialistas de que no se tramiten más leyes y se adelanten las elecciones, Rajoy quiere hacer una demostración de fuerza parlamentaria y de estabilidad. El líder de los populares señaló que adelantar las elecciones solo tiene sentido «por cuestiones puramente técnicas o porque uno no puede gobernar por falta de apoyos».

Y si el Gobierno se siente fuerte y con tarea pendiente, ¿a qué vienen los cambios?. Según Rajoy, se deben al «interés general» con el objetivo de «aprovechar las posibilidades de recuperación y creación de empleo». Una frase ambigua, y más si se tiene en cuenta que lo único que está descartado, porque así lo ha afirmado el propio Rajoy y lo ha ratificado el ministro de Economía, Luis de Guindos, es un cambio en el equipo económico y en las políticas que está llevando a cabo.

De hecho, el líder del PP defendió que son los éxitos económicos de España los que justifican su ambición de presidir el Eurogrupo. Un puesto al que opta precisamente De Guindos, que según el jefe del Ejecutivo «es un candidato muy bueno» por el que está dispuesto a plantear batalla en la UE. «Cuando un pueblo es capaz de progresar, de salir adelante superando situaciones de enorme dificultad, eso se debe tener en cuenta», señaló Rajoy, que añadió que «eso nos legitima para presentar nuestra candidatura a la presidencia del Eurogrupo y la vamos a presentar y la vamos a mantener».

Pero el presidente, extrañamente locuaz, habló también de los cambios que se avecinan en el partido. Y aquí sus palabras sí resultaron autocríticas. «Hay cosas que tenemos que rectificar, soy el primero que soy consciente de ello, hay cosas que tenemos que hacer mejor», señaló, poniendo en práctica su nueva política de comunicación, que pretende ser más cercana a los ciudadanos. «Nosotros, como los demás, queremos ganar las elecciones generales y tener la confianza del mayor número de españoles», señaló. Una frase que resulta obvia para un político, pero que vinculada a los cambios que se van a producir en el PP indica que lo que se pretende es promocionar a dirigentes nuevos con una imagen menos gastada de cara a la opinión pública.

Apoyo a la lista más votada

Pero, aun en el caso de que el PP ganara las generales, los sondeos indican que lo haría sin mayoría absoluta, por lo que necesitaría de acuerdos con otras fuerzas para poder gobernar. Y el que en estos momentos se presenta como el aliado más factible de los populares es Ciudadanos. Rajoy eludió criticar el acuerdo alcanzado por el partido de Albert Rivera para hacer posible la investidura de la socialista Susana Díaz como presidenta andaluza, dado que Ciudadanos está a punto de hacer lo propio con la popular Cristina Cifuentes en Madrid.

«Siempre he dicho que la lista más votada como regla general debe gobernar, pero no tiene sentido que en algunos sitios valga la lista más votada y en otros no. Espero que eso se traslade también a los ayuntamientos andaluces», señaló. Sí aprovechó, sin embargo, para cargar contra el PSOE, al que acusó de haber abandonado la «centralidad», algo que, según dijo, no es bueno para la estabilidad de España. Consideró por ello «muy preocupantes» los pactos que puede acabar alcanzando el PSOE con fuerzas afines a Podemos en Madrid, Barcelona o Valencia.