Margallo quiere cerrar el Instituto Cervantes de Gibraltar porque, «salvo los simios, todos hablan español»

Europa Press

ESPAÑA

Margallo
Kiko Huesca | EFE

Subraya que el Peñón es «una colonia como la copa de un pino» y que «tiene mandangas» que el embajador británico lo niegue

11 feb 2015 . Actualizado a las 21:15 h.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, ha confirmado este miércoles que quiere cerrar la sede que el Instituto Cervantes tiene en Gibraltar puesto que el Peñón es «territorio nacional» y además allí «salvo los simios, todos hablan español».

Así lo ha asegurado el jefe de la Diplomacia Española durante su comparecencia ante la Comisión de Exteriores del Congreso para explicar en respuesta a la pregunta que, sobre este asunto, le ha planteado la portavoz socialista y exministra del ramo, Trinidad Jiménez.

El ministro ha explicado que lo que baraja su departamento es cerrar la sede gibraltareña del Cervantes y abrir una en Singapur a cambio de que este país abra embajada en España. 

Margallo ha justificado este plan alegando que la labor del Cervantes es la enseñanza del español en el extranjero y que, dado que España considera Gibraltar «territorio nacional» carece de sentido mantenerla abierta.

«Tener un Cervantes allí es una contradicción en términos», ha dicho, antes de hacer hincapié en que, en la colonia británica, «salvo los simios todos hablan español».

En la misma comparecencia, el titular de Asuntos Exteriores ha denunciado que «tiene mandangas» que el embajador británico en Madrid, Simon Manley, haya afirmado que Gibraltar no es una colonia cuando, a su juicio, «es una colonia como la copa de un pino».

Lo dijo Reino Unido en el 1945

Y es así, ha recordado, porque fue Reino Unido el que en 1945 incluyó Gibraltar en la lista de territorios sujetos a descolonización, «aprovechando que España estaba como estaba».

«Ahora lo que ellos hicieron no les gusta, bueno pues es una colonia como la copa de un pino y tiene un proceso de descolonización que la ONU ha dicho que es la integridad territorial y la restitución a la soberanía española», ha enfatizado el ministro.

Por eso, ha dejado claro que como ha hecho siempre y seguirá haciendo ahora que tiene un asiento en el Consejo de Seguridad, España va a exigir que «se cumplan las resoluciones de la ONU que llaman a la partes y solo a las dos partes (Reino Unido y Gibraltar) a terminar con ese conflicto colonial».

Además, ha insistido en que España quiere que se cumpla la legalidad de la Unión Europea y que se ponga fin a la «situación completamente artificial» de Gibraltar. En este punto, ha recordado que el Peñón es «la cuarta economía de mundo en términos de renta per cápita» pese a ser un territorio de 6,5 kilómetros cuadrados, con 26.000 ciudadanos y sin ningún recurso natural.

Un «español español» no reconoce a Picardo

Durante la comparecencia del ministro, el portavoz del PNV, Aitor Esteban a aprovechado para expresar su «preocupación» por las «presiones» que, a su juicio, realizó Margallo para impedir que el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, ofreciera una conferencia recientemente en Madrid.

El jefe de la Diplomacia española se ha defendido negando la mayor. «No boicoteé ni presioné porque no se puede, porque en España hay libertad de expresión y de información y las instituciones privadas pueden hacer lo que estimen conveniente», ha subrayado, admitiendo, eso sí, que lo que hizo fue avisar de que no le parecía «lo más útil» para las relaciones con Gibraltar «que un embajador británico en Madrid» presentarse a Picardo.

Además, ha replicado al portavoz del PNV que «ningún español que sea español acepta el título de ministro principal de Picardo» y ha lamentado que en este tema los españoles no tengan «la misma unanimidad» de la que disfrutan los británicos. «Por desgracia aquí no es así, pero es lo que nos ha tocado vivir», se ha quejado.