Soraya Sáenz de Santamaría cierra cualquier vía para «un acuerdo de secesión»

E. C. MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Rajoy comparece hoy en la Moncloa, a los tres días del 9-N, para valorar lo sucedido

12 nov 2014 . Actualizado a las 08:46 h.

Soraya Sáenz de Santamaría advirtió ayer a Artur Mas de que el Gobierno nunca negociará la celebración de una consulta legal sobre la independencia de Cataluña. La vicepresidenta fue la encargada de dar la primera respuesta política del Ejecutivo al 9-N en la sesión de control del Senado. Mariano Rajoy comparecerá hoy en La Moncloa, tres días después, para valorar lo sucedido. En un tono muy duro y entre prolongados aplausos de la bancada popular, Sáenz de Santamaría contestó a la pregunta de Josep Luis Cleries que «si lo que quieren ustedes, que es lo que votaron, es la independencia difícilmente vamos a llegar a un acuerdo, porque ya le digo que ni este Gobierno ni este partido van a prestar sus votos para un acuerdo de secesión». Sáenz de Santamaría no habló solo en nombre del Gobierno sino del PP, algo que no es habitual, pero que tenía como objetivo lanzar el mensaje al ala más conservadora del mismo, molesta con Rajoy por no haber impedido el 9-N, y que reclama dureza contra el presidente catalán.

El intercambio entre Cleries y Sáenz de Santamaría reflejó la tensión y las diferencias abismales y en apariencia insuperables que existen entre ambas partes tras la consulta alternativa. La vicepresidenta rechazó de plano que esta fuera un éxito, como dijo Mas y como incluso cree un sector del partido y, sobre todo el PP catalán, descolocado después de que haya estado repitiendo en Cataluña que no habría consulta, siguiendo lo que mantenía Rajoy. Al contrario, la número dos del Gobierno dijo que fue un «fracaso de la Generalitat y de su partido» y esgrimió como argumento que «dos de cada tres catalanes, incluidos menores y extranjeros, les han ignorado».

Añadió que «la única aportación política que ha hecho su gobierno es la constatación de la división y la tensión a la que han sometido a los ciudadanos» y le acusó de trabajar solo para una parte de los catalanes y desatender a los cinco millones que no fueron a las urnas.

Duras críticas

Insistió en que «legalmente el derecho de autodeterminación no es posible ni en esta Constitución ni en ninguna otra de las democracias de nuestro entorno, salvo que se cambie». Para ello se requeriría una reforma constitucional que los populares no están dispuestos a acometer. «Con este partido y con este Gobierno no juegue para negociar con la soberanía de los españoles».

Cleries criticó muy duramente al Gobierno, al que acusó de «generar miedo y tensión», «falta de tolerancia», «esconderse tras los tribunales» y «faltar al respeto al pueblo de Cataluña», a los 2,3 millones de personas que fueron a votar. «A Cataluña no la escuchan, la están dando la espalda», aseguró, al tiempo que pedía «diálogo desde la política». «¿Si lo que pasó el domingo era ilegal por qué lo permitieron?», se preguntó para ahondar en la herida que divide al PP. «Nosotros trabajamos por una Cataluña nueva y mejor en libertad y ustedes lo que hacen es oprimirnos», concluyó.