madrid / la voz

Podemos irrumpió ayer también en el primer comité federal del PSOE con Pedro Sánchez al frente. La relación con esta formación política emergente centró el debate y provocó las primeras disensiones internas en el partido desde su elección como secretario general. En su intervención, Sánchez continuó su escalada verbal de los últimos días contra Podemos y denunció la «gran coalición de intereses que se está produciendo entre los extremos» contra los socialistas. Añadió que el PP «se frota las manos ante el auge del populismo», porque sabe que, ante «el naufragio de su proyecto», su única posibilidad de perpetuarse en el poder es debilitar al PSOE.

Como viene haciendo hasta ahora, nunca citó expresamente a Podemos sino que se refirió en todo momento al «populismo». Llamó a los socialistas a combatir «dos viejas ideas», la resignación que pretende transmitir de que nada se puede cambiar, que representa Mariano Rajoy, y el populismo, que construye su proyecto «sobre el descrédito del otro, sin aportar soluciones, ni futuro a la sociedad española, o mejor dicho, con propuestas que provocarían frustración y un pobre futuro para España». «Ha llegado la hora de rebelarse ante y frente a la antipolítica de unos y de otros», afirmó.

Izquierda que aspira a gobernar

Sánchez se esforzó por definir el espacio político e ideológico del PSOE, defendiendo su centralidad frente al ascenso de la formación que lidera Pablo Iglesias. «Somos la izquierda que aspira a gobernar, la izquierda que aspira a transformar la protesta en propuesta y la propuesta en hechos», señaló. Señaló que el PSOE es el defensor de las clases trabajadora y medias, para dejar claro que su ambición es dirigirse a la mayoría social del país.

La dureza de Sánchez contra Podemos y el tiempo que le dedicó en su discurso fueron recibidos con sorpresa y preocupación por algunos dirigentes del PSOE. «Podemos no es nuestro adversario de referencia, nuestro adversario es quien promueve la desigualdad, es la derecha», advirtió el presidente de Asturias, Javier Fernández. Algunos hablaron públicamente contra la estrategia que Sánchez está siguiendo en este asunto. El portavoz de la corriente Izquierda Socialista, José Antonio Pérez Tapias, que compitió con Sánchez por la secretaría general, criticó que haya cerrado la puerta de antemano a cualquier pacto con Podemos y que le equipare al PP como rival del PSOE. También hubo desmarques en las delegaciones andaluza y extremeña. La más sorprendente la de Juan Cornejo, secretario de Organización de los socialistas andaluces, que se negó a calificar a Podemos como populista y remarcó que es un partido que recibe unos votos de unos ciudadanos «tan respetables» como los de cualquier otro grupo político.

Rajoy, decepcionante

Por otro lado, Sánchez calificó de «decepcionante» la reacción de Rajoy a la multitudinaria Diada del jueves. «Volvió a callar, sigue creyendo que dejar correr el tiempo va a solucionar los problemas cuando lo que va a hacer es agravarlos», señaló. Pidió al presidente que «abra una puerta a la esperanza, a la convivencia, a la unión de España, afrontando un proceso de reforma constitucional entre todos». Y se comprometió a que si es valiente y la acomete el PSOE le apoyará.

En su intervención de cierre del comité federal, avanzó que los eurodiputados del PSOE no apoyarán la nueva Comisión Europea presidida por Jean Claude Juncker.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
9 votos

Primeras disensiones en el PSOE de Sánchez por la relación con Podemos