Un ajuste aún insuficiente

ESPAÑA

En plena borrachera de recortes para satisfacer a Bruselas, Rajoy impuso un tijeretazo de 10.000 millones en sanidad y educación mientras prometía una profunda reforma de la Administración que, en privado, cuantificaba en 80.000 millones. La primera se ha cumplido y ampliado, mientras que la segunda sigue en fase de promesa y ha ido menguando, hasta quedarse en menos de la mitad. Muy insuficiente. Y es que es más fácil meter mano en el bolsillo de ciudadanos anónimos que tocar los intereses de los próximos; cortar a bulto que esforzarse en mejorar las estructuras y procesos para hacer una Administración más eficiente y con mucha menos grasa. Más simple, pero más injusto y menos útil.