La Generalitat estudia seis vías para intentar un referendo
13 dic 2013 . Actualizado a las 11:33 h.El Gobierno tiene diseñado un plan de actuación ante el desafío soberanista que incluye múltiples hipótesis y cuenta con el apoyo del PSOE. Las respuestas irán en función de los pasos que dé la Generalitat, siempre que tengan relevancia jurídica. Por ello, de momento, no habrá reacción al mero anuncio de la pregunta en un hipotético referendo.
¿Es posible convocar el referendo a través de una ley de consultas?
La actual Ley de Consultas de Cataluña está recurrida al Constitucional, pero el Parlamento catalán ultima la aprobación de una nueva Ley de Consultas no Refrendarías que prevé la posibilidad de que Cataluña celebre consultas no vinculantes sin la autorización expresa del Estado. El Gobierno la recurrirá al Constitucional en cuanto sea aprobada, dado que la Carta Magna no prevé este tipo de consultas. El Constitucional suspendería la vigencia de la ley de manera cautelar a la espera del fallo, lo que cegaría esta vía para el referendo.
¿Prosperará en el Congreso una petición de celebrar la consulta?
Pedir en Congreso que el Gobierno delegue en Cataluña la capacidad de convocar un referendo será el primer paso que darán, mediante una propuesta de ley, los partidarios de la consulta. La respuesta negativa está asegurada con los votos del PP, del PSOE y de UPyD, aunque los diputados del PSC podrían llegar a romper la disciplina de voto, ya que apoyan celebrar una consulta de forma legal. El futuro referendo saldrá así ampliamente desautorizado en el Congreso.
¿Qué ocurriría si Artur Mas convoca una consulta sin permiso?
Si a pesar de la negativa del Congreso la Generalitat convocara un referendo sin autorización del Gobierno, el Ejecutivo recurriría también esa decisión al Tribunal Constitucional. Eso es lo que hizo Ibarretxe en el 2008. El Gobierno recurrió al alto tribunal, que declaró nula la convocatoria, por lo que la consulta no se celebró. Aquella sentencia es relevante porque estableció que el titular del «derecho a decidir» sobre un asunto que supondría la «redefinición del Estado» es «el pueblo español». En este paso fue donde murió definitivamente el plan Ibarretxe.
¿Cual sería la respuesta si la Generalitat desoye al Constitucional?
Sería uno de los escenarios más graves, que daría paso a un peligroso conflicto. Aunque el artículo 155 de la Constitución establece la posibilidad de que el Gobierno, con la aprobación de la mayoría absoluta del Senado, ocupe el poder en Cataluña si la Generalitat actuara de forma que «atente gravemente al interés general de España», el Gobierno se inclinaría más bien por recurrir a los artículos 404 y 410 del Código Penal, acusando a Mas de los delitos de desobediencia y prevaricación, que conllevan la inhabilitación del presidente catalán. Más grave aún sería la acusación de usurpación de atribuciones, que podría ser castigada con prisión.
¿Puede declarar Cataluña la independencia unilateralmente?
Sería la vía más arriesgada y la que tiene una respuesta más incierta por parte del Gobierno. De entrada, se recurriría también al Constitucional, que la declararía nula. Si la Generalitat hiciera cualquier movimiento posterior, como utilizar a los Mossos d?Esquadra para mantener el desacato al Constitucional, se aplicaría el artículo 155 de la Constitución, que faculta al Gobierno para adoptar «las medidas necesarias» para «obligar» a cualquier comunidad «al cumplimiento forzoso» de sus obligaciones.
¿Qué otra vía política le queda a Artur Mas?
Artur Mas podría disolver el Parlamento catalán y convocar elecciones autonómicas. Plantearía un frente de partidos nacionalistas a favor de la independencia y presentaría luego el probable apoyo mayoritario a esta opción como un plebiscito. Esas elecciones no podrían ser impugnadas, pero el supuesto plebiscito carecería de cualquier efecto jurídico.