El Gobierno apela a la «mayoría silenciosa» tras el éxito de la Diada

García-Margallo se sale del guion y dice que «hay que escuchar a la calle»


MADRID / LA VOZ

El Gobierno respondió ayer a la cadena independentista con matices diferentes. La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría señaló que el Ejecutivo tiene la obligación de «escuchar a todos los españoles», no solo a los que salen a manifestarse, sino también a «las mayorías silenciosas» que se quedan en sus casas, que tienen derecho a que se vele «por sus libertades y por sus opiniones».

Por su parte, el ministro José Manuel García-Margallo calificó la Diada como «un éxito de convocatoria, organización, logística y comunicación y admitió que eso le produce una «enorme preocupación y una gran tristeza». El responsable de Asuntos Exteriores afirmó que el Gobierno tiene que «escuchar a la calle», aunque no es ahí donde se hace política, por lo que el diálogo «debe trasladarse a las instituciones». Eso sí, recordó que le merecen el mismo respeto los que se manifestaron y los que no lo hicieron, y aseguró que los catalanes que quieren seguir siendo españoles deber estar seguros de que no van a «dejar de ser escuchados, comprendidos y defendidos por el Gobierno».

Las causas de la desafección

Además, abogó por tratar de averiguar las causas de la «desafección» de una parte de la sociedad catalana, que ya no quiere seguir formando parte de España y convencerla de que fuera viviría mucho peor, pues perdería entre el 20 y el 35 % del PIB y quedaría fuera de la UE. El ministro aseguró, a título personal, que debe buscarse una fórmula que permita encajar a Cataluña en España mediante una reforma territorial y una revisión del modelo de financiación, lo que no tiene por qué suponer la modificación de la Constitución.

El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, pidió al Gobierno que «no minimice» la multitudinaria cadena humana y no entre en una guerra de cifras sobre los asistentes. Para el líder socialista hay que escuchar a los que se manifestaron y a los que no, muchos de los cuales también quieren cambios en Cataluña. Consideró que con la apelación a las «mayorías silenciosas» el Gobierno trata de mirar hacia otro lado, creyendo que los que no fueron no quieren que cambie nada.

Mientras el Gobierno reaccionaba así a la Diada, la Generalitat aseguraba que la fecha y la pregunta de la consulta se fijarán antes de que acabe el año para poder celebrarla en el 2014, como estaba revisto. Así lo señaló el consejero de Presidencia y portavoz, Francesc Homs, que entiende que después del éxito de la movilización «todo no quedará igual», ya que «la decisión ya está tomada, la ha tomado el pueblo de Cataluña», aunque «en España no se quieran dar por aludidos».

Tolerar la consulta

Homs instó al Gobierno central a «dar salida a este clamor de democracia». «Espero que esto irá madurando, si no no sé como explicará España que es un país democrático», adujo. Apuntó que Mariano Rajoy podría simplemente tolerar el referendo de autodeterminación, lo que supondría no recurrirlo ante el Tribunal Constitucional para impedir que se celebre.

El secretario de organización de Convergència, Josep Rull, contestó a la vicepresidenta del Gobierno que el mejor y más sencillo mecanismo para aclarar las dudas sobre las mayorías son las urnas. «A eso en la Europa del siglo XXI se le llama democracia», remachó.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos

El Gobierno apela a la «mayoría silenciosa» tras el éxito de la Diada