El único escollo para extraer los bloques es que exista voluntad política, dicen
17 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La crisis en Gibraltar aguarda una solución y España ha dejado claro a Gran Bretaña que no habrá acuerdo sobre la colonia si antes no rectifica su decisión «unilateral» y retira de la bahía de Algeciras los bloques de hormigón que lanzó al mar el pasado julio. Los expertos consultados certifican la viabilidad de su extracción.
Los convenios internacionales que protegen la integridad de los fondos marinos recogen de forma explícita esta posibilidad. El procedimiento, además, no implica un gran desembolso porque ni el tamaño de los módulos ni la superficie cubierta por los mismos presenta grandes dificultades logísticas. Así, retirar los bloques no depende más que de una decisión política de las autoridades del Peñón. El ministro principal gibraltareño, Fabian Picardo, justificó la acción en el marco de una política de protección del medio ambiente.
El Ejecutivo de la colonia se apoyó en las conclusiones de un informe elaborado en el 2012 por «dos expertos independientes» -ambos británicos- que recomendaba la adopción de «medidas que permitan mantener las prácticas de pesca sostenible con métodos de pesca sostenible».
La implantación de arrecifes artificiales es una práctica extendida y regulada a nivel internacional. El litoral español alberga en torno a 130 de ellos. Uno de los pioneros en su estudio y perfeccionamiento es José Carlos García Gómez, catedrático de Biología Marina en la Universidad de Sevilla. Este experto lamenta que a diferencia de iniciativas anteriores en las que su departamento colaboró con instituciones gibraltareñas esta vez «no hayan requerido la participación de técnicos y científicos españoles»
La solución al conflicto pasa por el desmantelamiento pactado del arrecife. Una salida que los pescadores afectados reclaman desde el inicio de la crisis. Por ello, han convocado para el domingo una protesta pacífica en aguas próximas a las que se vertieron los bloques, que no se tocarán en esta acción reivindicativa. «Es algo que esta fuera de nuestro alcance», insistió ayer un portavoz de los pescadores.