Rubalcaba advierte a Rajoy que no puede gobernar pendiente de Bárcenas
ESPAÑA
Lo acusa de crear una crisis moral por la corrupción y califica su gestión económica de desastrosa
21 feb 2013 . Actualizado a las 13:27 h.Alfredo Pérez Rubalcaba trató de acorralar a Rajoy no solo con el escándalo del extesorero del PP, sino también con el resultado de una gestión que consideró pésima y lo acusó de conducir al país a una situación «crítica». Pero el presidente logró ponerlo en ocasiones a la defensiva al recordarle su pasado. El líder socialista abogó también por una reforma constitucional, no solo para responder a las tensiones territoriales con un sistema federal, sino también con el objetivo de blindar la sanidad como derecho fundamental.
«¿De verdad señor Rajoy cree usted que se puede gobernar pendiente cada mañana de que al señor Bárcenas le dé un ataque de sinceridad?», se preguntó. Su contestación justificaba su exigencia de dimisión: «No puede, por eso le pedí que se marchara». Acusó a su oponente de añadir a la grave crisis económica y social otra de carácter moral por no dar explicaciones sobre el caso del extesorero de su partido. «Su afán de defender a los suyos se ha impuesto sobre su responsabilidad institucional», le reprochó. Y habló de «indicios fundados de la existencia de financiación irregular en el PP en los últimos 20 años».
Rubalcaba acusó al presidente de ofrecer un solo acuerdo a la oposición, sobre la corrupción, porque es el único que le interesa para tratar de escapar del atolladero que lo ha puesto contra las cuerdas. Afirmó que comparte todas las medidas propuestas por Rajoy contra la corrupción, pero en un golpe de efecto le pidió que tengan «carácter retroactivo».
Pero solo dedicó una parte tasada a la corrupción, menos de lo esperado sin duda, y se centró en la gestión del Gobierno en estos catorce meses, que calificó como «sencillamente desastrosa», en los que «todo lo importante está peor». Lo resumió en tres palabras: «recesión, desempleo y desigualdad». Aseguró que ha mostrado «dureza con los honrados y benevolencia con los tramposos».
En su contestación, Rajoy descalificó a su oponente como líder de la oposición porque «tiene una historia». La réplica de Rubalcaba fue responder que el que se examinaba en el debate era el presidente y no la gestión de Zapatero ni la suya. «Su problema no soy yo, a los que tiene que convencer es a los españoles, que no le creen», afirmó.
Destacó que Rajoy ha tenido cinco personalidades en los últimos años: como líder de una oposición «terrible» y «destructiva», frente a la que la del PSOE parece de «santa Teresa de Jesús»; en la campaña electoral, haciendo promesas que no cumplió; en el debate de investidura; el último un año en el Gobierno «destrozando todo»; y ahora «se reinventa una quinta vez».
«Derecho a rectificar»
También hizo propuestas como destinar la mitad de lo recaudado por la lucha contra el fraude fiscal a fomentar el empleo o la creación de un fondo contra la pobreza de mil millones.
Rubalcaba reclamó su «derecho a rectificar» y admitió que que cada vez que se produce un desahucio piensa: «Maldita sea, ¿por qué no arreglamos aquello?». Reservó para acabar su réplica otra alusión al extesorero del PP y exigió al presidente que dé una explicación. «Sobre esta Cámara, señor Rajoy, y eso es muy malo para todos, ha revoloteado todas las horas de este debate un nombre que usted nunca ha pronunciado, que es el del señor Bárcenas», señaló.