Dice que él era un testaferro en la nueva fundación, que dirigía el duque
20 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Javier Ignacio Nieto Santa, hasta ahora casi desconocido en el caso Nóos, se ha convertido con su confesión en una de las principales pruebas de cargo contra Iñaki Urdangarin. El interrogatorio de Nieto fue una de las diligencias secretas que el juez José Castro y el fiscal Pedro Horrach realizaron en Barcelona el pasado día 12. Allí, en dependencias policiales, el que había sido hombre de paja del duque de Palma lo confesó todo, empezando por el hecho de que el yerno del rey y su socio Diego Torres lo engañaron para presidir la Fundación Deporte Cultura e Integración Social (FDCIS), entidad heredera del Instituto Nóos y en la que él no «pintaba» nada más allá de figurar en el organigrama como máximo responsable.
La declaración de Nieto es básica para probar que Urdangarin siguió ligado a Torres tras el supuesto aviso de la Zarzuela para que rompiera con su exsocio. Es fundamental también para corroborar que el duque de Palma (aunque no aparecía como tal) era el verdadero responsable de esta fundación creada en el 2007, que desvió centenares de miles de euros a paraísos fiscales a través de un complejo entramado societario que pasaba por Belice, Reino Unido, Panamá, Andorra y, finalmente, Luxemburgo.
«Diego Torres fue quien me solicitó ser presidente. Luego Urdangarin junto a Torres me insistieron para que fuera presidente, cosa que consideré como un honor. Nunca pensé en que iba a ser un testaferro, creí que el ofrecimiento era sincero», relató Nieto, que declaró como testigo. El presidente de FDCIS reveló en el interrogatorio que llegó a reunirse hasta en cuatro ocasiones con el duque y con Torres, y que el propio Urdangarin acabó por convencerlo para encabezar el proyecto porque le dijo «que era un sueño para él».
Acuerdos por correo
Pero, a tenor de sus declaraciones, pronto se dio cuenta de que no «pintaba» nada en la fundación que presidía y que en realidad estaba manejada a distancia por Urdangarin y Torres. «Materialmente yo tenía muy pocas funciones. El patronato se realizaba virtualmente. En realidad, el patronato nunca se reunía. Los pocos acuerdos que tomaban se hacían por mail», explicó Nieto, que conoció a los dos socios en Esade, donde también era, y sigue siendo, profesor.
«Todo lo que se decidía era de índole menor, como situar el domicilio social u otorgar unos poderes», apuntó el testigo, al que le contaron que esa forma de dirigir una fundación a través de correos electrónicos y celebrar juntas virtuales era lo normal, porque los miembros de la institución estaban repartidos por todo el mundo. «Los acuerdos de la fundación me venían dados por correos», remachó.
Nieto admitió ante Castro y Horrach que ahora ya es consciente de que no era más que un testaferro que el yerno del rey y Torres colocaron para parapetarse. «Yo no pintaba nada en la fundación, quienes pintaban eran Torres y Urdangarin», hasta el punto de que el testigo, a pesar de ser el presidente, «nunca» se reunió con ninguno de los miembros del patronato.
Nieto se desvinculó absolutamente de las cuestiones «financieras». «Nunca las conocí cuando era presidente», explicó antes de señalar que todas las supuestas irregularidades las conoce ahora «por la prensa» y que «muchos aspectos sobre este caso han sido una sorpresa».
Madrid 2016
Negó de manera tajante saber que la fundación que él presidía había comprado la sociedad De Goes, usada para sacar dinero a paraísos fiscales. Calificó aquella operación de «barbaridad» y «lamentó» no poder ayudar al juez y al fiscal a esclarecer esa trama. «Nunca me comentaron nada», fue su respuesta cuando el magistrado preguntó si conocía el acuerdo de la fundación que presidía con la candidatura olímpica Madrid 16, en virtud del cual FDCIS se llevó 120.000 euros por no hacer nada.