Pulso y taquígrafos

ESPAÑA

Bárcenas acaba de darle a Rajoy la ocasión de demostrar que mandar es en democracia algo más que ir mareando los problemas. El que hoy tiene el presidente afecta a su credibilidad, a la de su partido y a la de nuestra democracia. Rajoy tiene, por eso, dos opciones: poner luz o tratar de poner sombra. Lo primero acreditará el pulso del que le gusta presumir. Lo segundo hará de él la víctima propiciatoria de chantajistas y jugadores de ventaja.