29 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Rajoy revistió ayer de la máxima solemnidad el balance de su primer año de Gobierno. En lugar de comparecer en la sala de ruedas de prensa, lo hizo en el salón de Tapices de la Moncloa. Serio y presidencial como nunca en sus respuestas, apenas dejó resquicio para el humor, al que es tan aficionado. Se despidió deseando un 2013 «mejor que este 2012».