Más del triple de hectáreas calcinadas que el año pasado

Enrique Clemente Navarro
Enrique clemente MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

14 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

En lo que va de año el fuego ha arrasado ya unas 140.000 hectáreas, lo que supone más del triple que el año anterior y el doble de la media del último decenio. ¿Por qué han aumentado meteóricamente las cifras? El titular de Agricultura, Miguel Arias Cañete, atribuyó ayer los «pavorosos incendios» a la sequía, el calor y la menor limpieza de los montes en algunas comunidades autónomas. Es cierto que los factores meteorológicos, la falta de lluvia y las altas temperaturas de un verano muy cálido, influyen sobremanera. Pero también los recortes en medios materiales y humanos en la prevención y la lucha contra el fuego, como apunta el propio ministro.

Además, las llamas están devastando espacios protegidos, lo que plantea la cuestión de si deberían tener un tratamiento específico, más allá de las crisis, para evitar que se produzcan daños irreparables.

Los estragos de las llamas, que ya se han cobrado varias vidas, han abierto otro debate. Presidentes autonómicos como De Cospedal o Feijoo, o el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, piden que se endurezcan las penas para quienes provoquen incendios (Cañete habló también de eliminar los juicios con jurados a incendiarios).

Así, el fuego se ha convertido una vez más en objeto de disputa política. Cañete rechazó las críticas de inactividad y remarcó que la competencia en esta materia es de las comunidades, salvo que se declare el nivel 3, lo que no ha sucedido. Al igual que hizo el ministro Soria hace una semana, acusó al Gobierno canario de solicitar tarde los hidroaviones. Frente al reproche del PSOE, que le ha echado en cara que estuviera en los toros mientras ardía España, señaló que lo hizo porque le «envió Presidencia a acompañar al rey». Pero los socialistas cargan contra el Gobierno. Rubalcaba le pidió ayer que se tome en serio el problema, porque muchas familias están pasando «un verano tremendo». Consideró que la cantidad de hectáreas quemadas son «una barbaridad» y demandó al Ejecutivo «que se ponga al frente y organice con sus medios las fórmulas para extinguir los fuegos».

Según Greenpeace, en lo que dura un partido de fútbol, 90 minutos, se quema en España una superficie de bosque superior a veinte campos de fútbol.