¿Qué queremos ser de mayores?

Sofía Vázquez
Sofía Vázquez ESTADO BETA

ESPAÑA

10 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El rescate de España se da prácticamente por hecho. Desde que Mariano Rajoy llegó a la presidencia del Gobierno se dedicó a decir que la culpa de la situación la tenía la política socialista de Rodríguez Zapatero y optó por ejecutar todas las reformas que le exigían los llamados mercados. A esta forma de actuar unos la llaman coger el toro por los cuernos, y otros la manera de estrangular definitivamente una economía agonizante.

Lo cierto es que en pocos meses Rajoy ha cambiado la legislación laboral haciéndola más flexible a través de despidos fáciles y baratos; ha impulsado la fusión de entidades financieras tras el conocido como decreto De Guindos; ha abordado la financiación de las comunidades autónomas; ha congelado el sueldo de los funcionarios y el salario mínimo interprofesional y ha subido los impuestos. Ayer mismo anunció ajustes en educación (los niños van al cole seis horas y luego en casa siguen otras dos o tres haciendo deberes) y sanidad (donde no hay que recortar sino organizar). Y pese a todo lo hecho (lo que le costó una huelga general) los mercados no se dan por satisfechos. Quizá porque no se fían. ¿De qué? ¡De cualquier cosa! Porque España no saldrá de la crisis hasta que haya definido el modelo productivo que quiere desarrollar. Cuando el PIB crezca, la prima de riesgo caerá a niveles históricos. Seguro. Ese es, pues, el problema de España.

Gobiernos de distintos signos políticos dejaron crecer la burbuja inmobiliaria y luego la pincharon sin tener un sector que «rescatase» a los que iban a caer en desempleo. Hay ya prestigiosos economistas que opinan que el denostado sector ladrillo es el único capaz de absorber de forma relevante a personas de escasa cualificación y aligerar los 5 millones de desempleados. Como sea así, es para echar de la poltrona a algunos a gritos.