El revés electoral en los comicios autonómicos de Andalucía y Asturias de hace poco más de una semana es el primero que padece el Partido Popular desde el año 2009, y coincide además con la salida de la dirección de la formación de algunos de sus pesos pesados más consolidados.
Como Ana Mato, que dejó la secretaria de Organización para asumir la cartera de Sanidad en el nuevo Gobierno; Juan Manuel Moreno, quien tras quince años en Génova ocupando cargos de diversa responsabilidad en el área de Política Autonómica y Local es hoy secretario de Estado de ese departamento, o Esteban González Pons, cuya salida tras el congreso de Sevilla de la vicesecretaría de Comunicación ha dejado al partido sin un portavoz que, durante la etapa en la oposición, no eludió ninguna contienda dialéctica para defender con vehemencia y convicción la hoja de ruta del partido, lo que incluso le valió numerosas críticas.
Funcionamiento
Con las derrotas de Asturias y Andalucía renacen también algunas dudas. Especialmente, y sobre todo, la de si Rajoy no cerró en falso el debate sobre si es efectivo para el funcionamiento de la organización que María Dolores de Cospedal compagine el cargo de presidenta de Castilla-La Mancha con el de secretaria general. «Ana Mato dedicaba hasta doce y catorce horas diarias al partido, incluso los fines de semana. Pero Cospedal tiene otras obligaciones y, hasta ahora, viene cada tres o cuatro días a Génova», apunta un antiguo miembro de la cúspide popular.