El crac del Estado autonómico

Gonzalo Bareño Canosa
g. bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Sus recursos financieros son insuficientes para gestionar el gasto social

04 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La idea de que ha sido el despilfarro indiscriminado de las autonomías el que ha disparado el déficit se ha instalado ya como si fuera un dogma. Pero lo cierto es que, más allá de los casos flagrantes de mala gestión, cono el de Castilla-La Mancha, con un desproporcionado déficit del 7,3 %, o de la Comunidad Valenciana, que une a un déficit del 3,68 %, una deuda inasumible que ha obligado ya a su rescate encubierto, la gran mayoría de las autonomías estaban condenadas de antemano al fracaso.

mayoría del gasto social

Un sistema ineficaz. El modelo de Estado autonómico se ha mostrado eficaz mientras los ingresos han fluido de forma constante y creciente, pero ha mostrado sus carencias y ha hecho crac en cuanto la crisis ha cortado radicalmente ese grifo de financiación. Las autonomías asumen la parte del león de todo el gasto social del Estado, que lejos de disminuir en época de crisis tiende a aumentar, y sin embargo el modelo priva a las comunidades de las herramientas y el poder político fundamentales para recortar el gasto y aumentar los ingresos.

el déficit del estado

Un reparto 60 %-34 %. El déficit del Estado es mucho mayor que el de las autonomías, pese a que estas asumen la mayoría del gasto social. Del 8,5 % de déficit del 2011, a las comunidades les corresponde el 2,94 %, mientras que al Estado le toca un 5,10 %, sin contar con otro 0,09 % de la Seguridad Social. El 0,38 % restante es de los entes locales. Es decir, el Estado central acumula el 60 % del déficit y las autonomías el 34 %. Lo que ocurre es que a las autonomías se les había fijado un estricto límite del 1,3 % de déficit y el Estado central se había reservado un cómodo margen del 4,8 %. Las comunidades se han desviado más, pero su déficit conjunto es mucho menor que el del Estado.

objetivo incumplible

Un 75 % en gasto social. Si se tiene en cuenta que casi el 75 % de lo que gastan las autonomías va destinado a educación, sanidad y servicios sociales, se comprende que sea imposible reducir más el déficit sin tocar esas partidas. De hecho, si las comunidades hubieran reducido a cero todos los gastos que no fueren sociales, es decir, eliminado las consejerías, las televisiones autonómicas, el gasto corriente y todo lo demás, habrían incumplido igualmente el déficit. Recortando a cero el gasto en esas áreas, donde es cierto que se ha despilfarrado, solo habrían bajado el déficit al 2,1 %, ocho décimas por encima del 1,3% fijado.

Todo va a ir a peor

Esfuerzo desequilibrado. Con ser dramática la situación de las autonomías, la situación, lejos de mejorar, va empeorar, y mucho, a corto plazo. El nuevo objetivo de déficit para el 2012 fijado por el Gobierno, del 5,8 %, incluye una rebaja del Estado central de 1,1 puntos sobre el 5,1 % actual. Y las autonomías, de un 1,4 % sobre el 2,94 %. Es decir, el Gobierno solo tendrá que reducir su déficit un 20 %, mientras las autonomías tendrán que bajarlo casi a la mitad. El recorte para las autonomías será de 14.000 millones de euros. Diga lo que diga el Gobierno, eso será imposible sin un drástico recorte social. De hecho, ni siquiera las autonomías que más recortes han hecho hasta ahora, especialmente en sanidad, han sido capaces de controlar su desequilibrio financiero.

cataluña

Recortes insuficientes. Cataluña concluyó el 2011 con un déficit del 3,72 %, muy por encima del 1,3 % de límite establecido. Pero para llegar a esa cifra tuvo que cerrar quirófanos, reducir camas en hospitales y bajar en un 50 % los ambulatorios que permanecen abiertos las 24 horas. Unos 40.000 sanitarios vieron reducido su sueldo en el 2011. En materia de educación, Cataluña eliminó la sexta hora lectiva, suspendió la introducción de ordenadores en las aulas y rebajó drásticamente la aportación a las universidades públicas. Y aún así, se quedó lejos del objetivo.

murcia

Tijeretazo en sanidad. La Región de Murcia, con un déficit del 4,33 %, es otra muestra de que los recortes sociales tendrán que ser mucho mayores que los hechos hasta ahora para cumplir el nuevo objetivo. Ha sido la autonomía que más medidas tomó para reducir el gasto en sanidad, con un descenso del presupuesto en esta materia del 8,9 %, el mayor de toda España. En Murcia se han cerrado centros de salud los sábados, en educación se han recortado 27,5 millones de euros y se han reducido en un 30 % las subvenciones a dependientes e inmigrantes

castilla-la mancha

De Cospedal se queda corta. La comunidad cerró el 2011 con un déficit del 7,3 %, cinco veces superior al 1,3 fijado. Y ello a pesar de que desde mayo, la nueva presidenta, Dolores de Cospedal, impulsó un duro plan de recortes que incluyó el aumento de la jornada y reducción de salarios de un 3 % a funcionarios, reducción de 50 millones de euros en la aportación a la universidad o la limitación de la gratuidad de los libros de texto.

comunidad valenciana

Herencia de Camps. Cerró el 2011 con un déficit de 3,68 %. El presidente Fabra no pudo enjugar la herencia de Camps ni siquiera con duras medidas como las de rebajar en 260 millones de euros el gasto farmacéutico; reducir personal hospitalario por 69 millones de euros o cerrar 262 camas hospitalarias.

análisis el nuevo escenario para las comunidades