Floriano asume una vicesecretaría y los ministros salen del núcleo duro
19 feb 2012 . Actualizado a las 12:25 h.Mariano Rajoy optó ayer por una solución intermedia en el equilibrio de poderes en el partido entre la secretaria general, María Dolores de Cospedal, y el líder de los socialistas andaluces, Javier Arenas. Por una parte, no escuchó a quienes le pedían que nombrara a un coordinador general como contrapeso a Cospedal. Pero, por otra, encumbró hasta una de las tres vicesecretarías generales del partido a Carlos Floriano, expresidente del PP extremeño y hombre considerado más próximo a Arenas, que continuará como vicesecretario de Política Local y Autonómica, que a Cospedal.
La secretaria general consigue a cambio que salgan del núcleo duro de Génova todos los ministros que tenían cargos orgánicos. En ese círculo más íntimo no se incluye siquiera la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que sí estará en el comité ejecutivo. Rajoy no ha querido arriesgarse a crear un posible conflicto entre las dos mujeres más próximas a él. Un destacado dirigente popular señalaba, sin embargo, que la clave de la elección de Floriano es que es una persona que «se entiende muy bien con Soraya», a la que reportará sobre la marcha diaria del partido. Se trata, en definitiva, de seguir con el esquema actual, pero con personas de menor peso político. También para el PPdeG, que mantiene sus posiciones.
Pons permanece en la cúpula
Esteban González Pons sigue como vicesecretario, aunque no de Comunicación, sino de Estudios y Programas, lo que implica perder poder, imagen e influencia. Rajoy aprovecha para reforzar a la catalana Alicia Sánchez-Camacho, al frente del comité electoral. Todos los ministros que ocupaban un cargo orgánico dejan el puesto pero permanecen en el comité ejecutivo. Es el caso de la gallega Ana Pastor, que asumía antes la coordinación de Participación Social.
El trabajo de Rajoy fue tan fino que ayer, dependiendo de a quién se preguntara, unos interpretaban que Arenas salía reforzado y otros que era Cospedal la que se había salido con la suya. Alberto Ruiz Gallardón deja, como todos los ministros, el núcleo duro, pero a cambio promociona a quien fue su número dos en la alcaldía de Madrid, Manuel Cobo, que será el nuevo secretario de Política Local. De Madrid proceden también otros nombramientos destacados, ya para el comité ejecutivo, como el de la alcaldesa de la capital, Ana Botella, y el vicepresidente de la Comunidad y hombre de Aguirre, Ignacio González. Dos veteranos, Juan Carlos Vera y José María Beneyto, asumen la coordinación de Organización y Electoral y la de Estudios y Programas, mientras el secretario del PP vasco, Iñaki Oyarzábal, será el secretario de Justicia, Derechos y Libertades.