Califica a Blanco como «el mejor ministro gallego de toda la historia»
15 nov 2011 . Actualizado a las 13:27 h.El eje atlántico gallego es plural. Y Alfredo Pérez Rubalcaba quiso aprovechar ayer esa diversidad para lanzar grandes mensajes y al mismo tiempo hacer de cerca una petición, casi un ruego a los suyos, que convenzan a todos los que puedan para reducir la distancia con el PP. A Coruña, con un doble discurso -a los de dentro del auditorio de Palexco y a los que se quedaron fuera sin sitio-, Betanzos, Oroso, Rianxo y Vigo fueron los escenarios para el estreno de los mítines en ruta que ayer el candidato a la presidencia puso en marcha coincidiendo con la última semana de campaña.
Su intención, darle cercanía y poner rostro a sus propuestas. Lo hizo en cada una de sus paradas, eliminando carga sentimental, para apostar por advertir de que estas elecciones son trascendentales para la pervivencia de las prestaciones sociales o su «drástica reducción». «Aquí, en Galicia, lo sabéis bien, porque la primera medida que tomó Feijoo fue acabar con la gratuidad de los libros de texto», dijo Rubalcaba en A Coruña, en una de las escasas referencias galaicas en su tour contra las encuestas.
Por la noche, en su mitin vigués, hizo una confesión y una valoración. La primera, que fue en las pasadas municipales, tras sendos actos en Ourense y Vigo, cuando decidió convertirse en candidato a presidente al comprobar el respaldo recibido. La segunda, que para él los cuatro cabezas de lista socialistas en Galicia «son de lujo». Se detuvo en ensalzar a cada uno, pero sobre todo a José Blanco, que minutos antes había sido recibido entre gritos de apoyo y aplausos. «Eres el mejor ministro que ha tenido Galicia, el mejor», gritó Rubalcaba tras augurarle una larga carrera política, y haber mostrado en A Coruña también su afecto a Francisco Vázquez.
Pero, además de amistad, el candidato trató de hacer comprender a sus sucesivos auditorios que «habrá ajustes», aunque «también hay que ir a Bruselas a decir que solo con ajustes no despegaremos». «No recortaremos ni médicos ni enfermeras, y sí las listas de espera; no quitaremos profesores, y sí el fracaso escolar; no bajaremos la dependencia, y sí el sufrimiento de los dependientes», enumeró para tratar de hacer ver la diferencia que existe con el PP. Rubalcaba se preguntó además por qué el PP elude decir cómo va a hacer los ajustes, «y por eso recriminaron a Feijoo los suyos, para decirle que cómo no había dejado para después del 20-N la adicional que ha metido para implantar el copago sanitario», dijo.
Al PP le adjudicó durante todo el día un programa oculto y apeló al miedo social tras decir también que «estamos recortando».
A su llegada a Vigo, Rubalcaba se topó con una manifestación de trabajadores del naval, fuertemente custodiados por la policía. A sus portavoces, el candidato les prometió en una reunión apoyo y presionar a Almunia y a Salgado para conseguir que se desbloquee la crisis del sector.
en caravana
carlos punzón