El número dos socialista aseguró a La Voz de Galicia que él también tiene ya tomada una decisión sobre su futuro
22 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.¿Quién es la única persona a la que, además de a su esposa, ha revelado Zapatero el secreto sobre su futuro político? El destinatario de esa confidencia era ayer la persona más buscada en el Congreso. Y a falta de confirmación oficial, todas las pistas apuntan a una misma persona: José Blanco. Así lo aseguran en privado la mayoría de los socialistas consultados.
A todos los dirigentes del PSOE del entorno más cercano al presidente del Gobierno se les preguntó directamente si eran ellos los conocedores del secreto. Y de todos ellos, Blanco fue el único que no lo negó categóricamente. «Si yo fuera el depositario del secreto y desvelara el secreto o que soy el depositario, dejaría de ser secreto», señaló el vicesecretario general del PSOE en un juego de palabras que dejaba entrever que, en efecto, es él quien conoce la decisión.
Muy distinta fue la respuesta que dio Alfredo Pérez Rubalcaba, quien negó rotundamente y de inmediato ser el confidente de Zapatero. E igual de categórico fue otro posible depositario del secreto: el portavoz parlamentario del PSOE y amigo personal del presidente, José Antonio Alonso. «Yo no he hablado de esto con él jamás», aseguró ayer cuando fue consultado. El último confidente plausible, el presidente del PSOE, Manuel Chaves, fue también rotundo y dijo no saber «nada».
Pero las evidencias de que Blanco es el confidente no se deben solo a su respuesta. El número dos del PSOE ya dejó ver otra vez que conocía la decisión del presidente del Gobierno. El ministro de Fomento aseguró recientemente a La Voz de Galicia que él tiene ya tomada una decisión sobre su futuro político. Y cuando se le hizo ver que esa decisión está condicionada por la que haya tomado Zapatero y que, por tanto, solo puede tener claro su futuro si conoce cuál será el del presidente, la respuesta de su entorno más cercano fue insistir en que Blanco ya sabe cuál será su futuro, dando a entender que, efecto, conoce lo que hará el líder del PSOE.
El hecho de que el presidente haya confiado a Blanco su decisión sería lógico si se atiende al organigrama. Además de ministro de Fomento, es el vicesecretario general del PSOE. El número dos. Que el secretario general socialista hubiera escogido a cualquier otro miembro de la formación para confiarle un hecho tan relevante para el partido supondría una grave alteración de la jerarquía, una afrenta para Blanco y una irresponsabilidad por parte de Zapatero.
Preparando al partido
Pero hay más. Blanco es también el responsable de la elaboración de las listas en las generales. Un trabajo muy complejo que se acomete con mucho tiempo de antelación. Y, evidentemente, no es lo mismo elaborar unas listas en las que Zapatero fuera el candidato que unas con otro cabeza de cartel, que tendría mucho que decir sobre quiénes deben acompañarlo. Y, por si fuera poco, Blanco dirigirá la campaña electoral del PSOE en esos comicios, por lo que tendría toda la lógica que conociera de antemano si tendrá que vender de nuevo la marca ZP u otra alternativa.
Es precisamente el hecho de que Zapatero se haya visto obligado a desvelar internamente su decisión antes de hacerla oficial lo que hace pensar que ha optado por no presentarse y que ha comenzado a preparar al partido para una decisión tan trascendente. En ese caso, Blanco sería de nuevo el encargado de iniciar las consultas para la búsqueda de un sustituto. Y eso, sin descartar que él mismo fuera el candidato de consenso.