14 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Los GAL cometieron su último atentado el 24 de julio de 1987. La víctima fue Juan Carlos García Goena, un objetor de conciencia residente en el País Vasco francés sin relación alguna con ETA ni su entorno. Fue solo uno más de los muchos trágicos errores de los mercenarios de la banda. Al menos ocho personas absolutamente ajenas al nacionalismo vasco fueron asesinadas por equivocación. Fueron algunas de las salvajadas cometidas por una banda que llegó a utilizar a mendigos como conejillos de indias para probar una sustancia con la que pretendían matar al entonces máximo dirigente de ETA, Josu Ternera.