Han sido detenidas medio centenar de personas, entre presos, familiares y colaboradores
09 oct 2010 . Actualizado a las 02:04 h.La Guardia Civil ha desarticulado en el penal de El Dueso, de Santoña (Cantabria), la que es, posiblemente, la mayor red de tráfico de drogas que operaba en una cárcel española y que ha llevado a la detención de 52 personas, entre ellas 18 internos y numerosos familiares de presos que facilitaban la droga al exterior.
El delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez, dio a conocer ayer los datos de la operación Berria, iniciada en julio del 2009 en colaboración con la dirección del centro penitenciario, y de la que destacó su complejidad.
Ibáñez explicó que los internos actuaban en pequeños grupos dirigidos por un cabecilla, que se ocupaba de obtener la droga, distribuirla entre los vendedores (también presos) y que facilitaba a los compradores los códigos postales o las cuentas donde debían transferir el dinero. «Nunca se había actuado con tanta profundidad y tanto mirar hacia atrás», aseguró el delegado del Gobierno, que explicó que los cabecillas de la red, que dirigían grupos independientes dentro de la cárcel, utilizaban a familiares y amigos para que buscaran a terceras personas que se ocupaban de abrir las cuentas en las que los presos que compraban la droga hacían las transferencias.
En la prisión de El Dueso, la Guardia Civil ha detenido a 15 internos y otros tres estaban en las cárceles de León, Dueñas (Palencia) y Valladolid, aunque se les acusa de estar relacionados con el tráfico de drogas en el centro penitenciario cántabro, según explicó su director, Carlos Fonfría.
El responsable de la prisión añadió que estos tres presos fueron trasladados a otras cárceles por diferentes motivos y se desconoce si en esos centros seguían traficando con drogas, aunque Fonfría insistió en la dificultad de saber si entran estupefacientes en las prisiones, porque la mayoría de la gente lleva la droga en su cuerpo, «en el recto o la vagina». Por tanto, es difícil localizar la droga, a menos que realicen radiografías.
Sobre los muros
Algunos colaboradores también tiraban los estupefacientes por encima de los muros de la cárcel, manifestó el teniente responsable del equipo de delincuencia organizada y antidroga del instituto armado en Cantabria, Luis Miguel Cerrada.
El delegado del Gobierno explicó que durante la operación fueron incautadas unas mil dosis de droga y unos 50.000 euros localizados en 208 giros postales y 143 transferencias bancarias.