Partidarios de Gómez acusan a su rival de «chantaje emocional»

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente MADRID/LA VOZ.

ESPAÑA

Denuncian que el entorno de Trinidad Jiménez atemoriza a los militantes diciéndoles que, si pierde, Zapatero saldría tocado

20 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La guerra sucia, casi siempre subterránea pero que a veces emerge públicamente, sigue marcando la precampaña de las primarias del PSM. Los partidarios de Tomás Gómez denuncian lo que califican de «chantaje emocional» sobre los militantes por parte de la candidatura de Trinidad Jiménez, que estaría transmitiendo la idea de que si esta pierde sería una derrota que debilitaría irremisiblemente a Zapatero, que quedaría muy tocado.

«Están presionando a los militantes metiéndoles miedo, utilizando al presidente», afirma una fuente del entorno del secretario general del PSM. Asimismo, los tomasistas denuncian en privado que la ministra de Sanidad se está sirviendo de su cargo para recabar apoyos y su frenética agenda de visitas a la región para buscar votos antes de que se inicie la campaña.

«Eso de que si pierde Trini lo hace también Zapatero ha quedado desactivado después de que José Andrés Torres Mora, que ha sido su jefe de gabinete y sigue siendo su amigo personal, dijera que apoya a Tomás Gómez», señala a La Voz un diputado regional afín a Gómez, que repite el inverosímil mensaje que transmite la dirección del PSM: «Zapatero saldrá reforzado democráticamente gane quien gane». Torres Mora, diputado, miembro de la ejecutiva federal y uno de los principales ideólogos del presidente, ha dado su apoyo al líder del PSM y ha declarado que cree «en la cantera y no en lo galácticos».

«La candidatura de Trinidad Jiménez está cogida con alfileres, su discurso está lleno de contradicciones, es la candidata del aparato federal y el único argumento que se ha dado al PSM a su favor es una encuesta de hace más de dos meses filtrada para perjudicarnos», señala a este diario un componente destacado de la ejecutiva regional.

Por su parte, los seguidores de la ministra han encajado con gran malestar el comentario de Gómez, asociando a Jiménez con la «cultura del pelotazo». Por primera vez se rompía el pacto de guante blanco entre ambos. La ministra le quitó hierro y dijo que nunca descalificará a su rival. Y se vio obligada a negar que sea «la candidata de las encuestas», como trasladan los tomasistas. A su vez, el entorno de Jiménez difunde que les va a beneficiar el apoyo de la derecha mediática a Gómez.

«La clave de lo que está pasando es que hay gente que ya está preparándose el día siguiente de Zapatero y necesita federaciones como Madrid; y me estoy refiriendo a José Blanco, que es el que puede perder las primarias, no el presidente», afirma uno de valedores del líder del PSM.