Cuatro cooperantes españolas mueren en un accidente en Perú

Elena Caballero MADRID/COLPISA.

ESPAÑA

El autobús de pequeño tamaño en el que viajaban se precipitó por un barranco de 300 metros de profundidad

08 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuatro cooperantes españolas murieron ayer en un accidente de tráfico en Perú. Las cuatro víctimas viajaban junto a otras seis personas, cinco de ellas de nacionalidad española y una peruana, que también resultaron heridas cuando el vehículo en el que viajaban, un autobús de pequeño tamaño, se precipitó por un barranco.

Las fallecidas son Lorena Guerrero Sevillano, de 27 años y natural de Santander; María José Such, valenciana de 30; Lidia Monjas Sierra, de 36 y natural de Madrid, y Soraya Macías González, salmantina de 30 años, según el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación. El accidente tuvo lugar sobre las 17.30 horas en Perú (00.30 hora española), cuando el vehículo en el que viajaban se salió de la calzada al intentar esquivar un camión, precipitándose por un barranco de 300 metros. Las víctimas fueron identificadas por el fiscal Víctor Barriga, que se trasladó al lugar del siniestro para ordenar al levantamiento de los cadáveres.

Todos los ocupantes del vehículo, excepto el conductor, eran voluntarios y trabajaban en un proyecto de cooperación con la oenegé local Sembrando, dirigida por la esposa del presidente peruano, Pilar Nores. Ninguno era cooperante profesional y llevaban en Perú menos de 15 días. En el momento en el que se produjo el accidente, los voluntarios realizaban una actividad turística y de compras en una zona cercana al yacimiento arqueológico de Pisac, a unos 30 kilómetros de Cuzco.

Los heridos son Silvia Albert Cruzan, de 32 años; María Dolores Sánchez Pérez, de 46; Alan Santoja Boluda, de 34 y marido de una de las víctimas; Sergio Serrá Barbero, de 33 años, y Marta Díaz González, de 22, y el conductor del vehículo, el peruano Marco Antonio Cajavilca de la Cruz, de 36 años. Solo el conductor permanece ingresado en el hospital en estado grave.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación mantiene contactos con los familiares de las víctimas para agilizar los trámites legales para la repatriación de los cuerpos.