Los impulsores de los 166 referendos se culpan de la baja participación

Cristian Reino

ESPAÑA

Los nacionalistas catalanes discrepan sobre la idea de impulsar ahora otro de ámbito autonómico y vinculante

15 dic 2009 . Actualizado a las 14:59 h.

Tempestad política y climatológica. El temporal llegó ayer lunes a Cataluña, un día después de que cerca de 190.000 catalanes de 166 municipios votaran en el primer referendo conjunto sobre la autodeterminación y los que participaron-finalmente el 27% del censo- dijeran sí a la independencia de forma aplastante, con el 94% de los votos. La resaca de los referendos vino acompañada de opiniones políticas de todo tipo y hasta de repercusión mediática internacional. Como suele ocurrir en casi todas las votaciones, ganaron todos y cada uno hizo su propia lectura. Aunque el presidente de la Generalitat, José Montilla, reclamó que nadie utilice políticamente las consultas, ninguna formación pudo reprimirse, más aún cuando se acerca el 2010, año de elecciones catalanas. Durante la cumbre de presidentes autonómicos en el Senado las consultas independentistas fueron descalificadas. El vicepresidente tercero, Manuel Chaves, las tachó de «actos de propaganda política» y subrayó que la participación fue «muy minoritaria». El presidente asturiano, Vicente Álvarez Areces, señaló que fueron «no significativas». La secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, prefirió cargar las tintas sobre Zapatero y el presidente de la Generalitat, a los que acusó de «pasividad» y de «mirar hacia otro lado» mientras el independentismo avanza en Cataluña. Primeras fisuras Al margen de los partidos, el portavoz de la coordinadora impulsora de la iniciativa, el alcalde de Arenys de Munt, Carles Móra, se saltó todos los plazos de los que hablaron los partidos y dijo que el sí a la independencia fue el domingo suficientemente mayoritario como para presentar ayer en el Parlamento catalán una iniciativa legislativa popular con el objetivo de celebrar un referendo de autodeterminación en toda Cataluña el próximo 25 de abril. Esta circunstancia, unida a las divergencias sobre los resultados de participación y a ciertos resquemores por problemas de organización durante la consulta provocaron la primera división entre sus impulsores. «Es imposible organizar nada con un mínimo de rigor si no se dispone, como mínimo, de un año». «Las cosas mal organizadas salen mal», afirmó Alfonso López Tena, jurista y coordinador de la consulta en la comarca de Osona. Además, el hecho de que Carles Mora anunciara que prevé presentarse a las elecciones autonómicas del año próximo bajo unas siglas aún por determinar ha creado también mar de fondo entre los organizadores, que pelean por capitalizar el éxito que según ellos ha generado la consulta.