La corrupción, la peste que ensucia toda España

ESPAÑA

01 nov 2009 . Actualizado a las 16:55 h.

El caso Pretoria es el último de una larga serie de escándalos de corrupción que conmocionan a la sociedad española. El más importante es el Gürtel, en el que están implicados un senador y un diputado nacionales, tres parlamentarios autonómicos y cuatro ex alcaldes madrileños, además de salpicar al presidente Camps. La avalancha y la magnitud de los escándalos ha llevado a la BBC a titular un reportaje La corrupción, palabra de moda en España. El bum inmobiliario, la falta de controles frente a la discrecionalidad de los políticos y la levedad de las sanciones aparecen como las principales causas de esta lacra difícil de combatir.

La operación Malaya, en Marbella, hace más de tres años, hizo «imposible ocultar lo evidente», afirma Jorge Agudo, profesor de Derecho Administrativo en la Universidad Autónoma de Madrid y coautor del demoledor informe Urbanismo y democracia. Alternativas para evitar la corrupción. Desde entonces han sido detenidos 18 alcaldes -siete de ellos del PP y cinco del PSOE-, todos en libertad en espera de juicio, salvo el de Andraitx, que ya fue condenado y ha recurrido. El mapa de la corrupción muestra que esta se extiende a todos los partidos con poder y a todas las comunidades. Aunque solo afecta judicialmente al 3% de los 8.112 municipios -con toda seguridad la punta del iceberg-, su relevancia, sobre todo en tiempos de crisis, provoca alarma social.

Permisividad

El aumento de la corrupción urbanística ha hecho descender a España seis puestos, del 22 al 28, en los últimos cinco años en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional. Está por debajo de los países nórdicos, el Reino Unido, Alemania y Francia, pero también de Eslovenia y Estonia, aunque supera a Italia y Portugal. El catedrático de Ciencia Política Manuel Villoria, miembro de la sección española de esta oenegé, destaca que la cultura española y de los países del sur de Europa es en general «más permisiva y más cínica/descreída» en comparación con las naciones nórdicas, donde la corrupción es baja por su «mejor educación cívica, más transparencia y mayor rendición de cuentas».