Aunque la iniciativa para proponer al nuevo presidente de Caja Madrid corresponde al Gobierno de la comunidad, Esperanza Aguirre ha roto las hostilidades al avalar a su número dos, Ignacio González, quien cuenta con la animadversión de Mariano Rajoy, que apuesta por Rodrigo Rato, quien, a su vez, es rechazado por el Gobierno, que prefiere a Luis de Guindos.
El presidente del PP avaló la pretensión de Rodrigo Rato de presidir Caja Madrid en una reunión que mantuvieron el pasado mes de junio. De esta manera, el líder popular desactivaba a quien había sido su principal oponente cuando Aznar lo designó candidato electoral, en el 2004. Rato fue vicepresidente económico en los gabinetes de Aznar y posteriormente fue director gerente del FMI, cargo que abandonó prematuramente para regresar a España y a sus actividades particulares.
Vicepresidente y portavoz del Gobierno madrileño, este licenciado en Derecho de 49 años no tiene otros avales que los personales de Esperanza Aguirre, con la que lleva trabajando desde su etapa como ministra de Educación. Carece de experiencia en temas financieros y se enfrenta a la oposición abierta de Rajoy, del Gobierno y hasta del Banco de España.
Zapatero rechaza a Rato, molesto aún con su espantada al frente del FMI, y a González, por su inexperiencia. Su preferido es otro ex alto cargo de la etapa de gobierno de Aznar. De Guindos fue secretario de Estado de Economía con Rato y en la actualidad lleva la división financiera de PriceWaterHouseCoopers.