Doscientos encapuchados siembran el terror en Lequeitio

Joseba García

ESPAÑA

El municipio costero de Lequeitio vivió un «infierno» en la madrugada del domingo al lunes. Ni los más viejos del lugar recordaban algo similar. Alrededor de 200 personas encapuchadas tomaron por la fuerza la localidad vizcaína, destrozaron mobiliario urbano, intentaron asaltar la sede social del PNV y se enfrentaron de forma violenta a la Ertzaintza. La batalla campal se saldó con ocho personas heridas, otras ocho detenidas y provocó daños de consideración en el municipio. Lequeitio acababa de vivir su fiesta más importante del año, el Día de los Gansos, con miles de visitantes que disfrutaron del jolgorio en el que está considerado como uno de los municipios más bonitos de la costa vasca. Pero la acción de los violentos ensució la que había sido una jornada festiva con decenas de miles de personas en las calles y el puerto pesquero.

Todo transcurría por los cauces habituales hasta que a medianoche, y cuando los visitantes habían abandonado el municipio, un numeroso grupo de radicales de la izquierda aberzale se concentraron ante la subcomisaría de la Ertzaintza, increparon a los agentes y atacaron el inmueble con el lanzamiento de botellas, piedras y otros objetos contundentes.

Los agentes de la policía vasca intentaron disolver a los agresores con material antidisturbios. Los radicales respondieron de forma aún más violenta y grupos de encapuchados, dos centenares, según la Ertzaintza, se dispersaron por las calles de Lequeitio y destrozaron todo lo que encontraron a su paso. Fueron incendiados dos coches particulares y al menos otros diez sufrieron daños de consideración. También fueron atacadas sucursales bancarias, entidades de ahorro y agencias de seguros y comercios.

En un momento de la noche, Lequeitio se vio envuelta en las llamas de al menos 9 incendios simultáneos en otros tantos barrios de la localidad costera. En su locura, los radicales se dirigieron al batzoki o sede social del PNV (atacado la semana pasada) e intentaron asaltarlo sin conseguir su objetivo.