Aguirre acusa a Rubalcaba de las escuchas a los dirigentes del PP

ESPAÑA

Zapatero le exige «responsabilidad» y el PSOE que rectifique de forma inmediata sus «indignas» denuncias

01 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Esperanza Aguirre demostró ayer, una vez más, que va por libre y a contracorriente de la estrategia que se dicta desde la calle Génova, la sede del PP nacional. Después de que Mariano Rajoy y los demás miembros de la cúpula popular dieran marcha atrás y dejaran de hablar de las supuestas escuchas ilegales a los dirigentes del partido denunciadas por Dolores de Cospedal para centrarse en la persecución que dicen sufrir, la presidenta madrileña volvía a incidir en el asunto. «Las escuchas, haberlas, haylas», afirmó, y acusó al Gobierno de haberlas realizado, concretamente al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, «con cumpleaños y sin él», en alusión al cumpleaños feliz que le cantó en un acto público. Tampoco aportó ninguna prueba.

La «lideresa» basó su denuncia en la publicación de las conversaciones telefónicas privadas de miembros del PP siempre por parte del mismo medio de comunicación. «Eso son escuchas. ¿Que son legales y las ha mandado un juez? Estarán en el sumario. ¿Que son legales, las ha mandado el juez y las han quitado del sumario? ¿Quién las ha quitado y por qué? Y si es así, ¿quién las ha filtrado a los medios de comunicación. Las escuchas haberlas, haylas», señaló.

Aguirre también insistió en la supuesta persecución que sufre su partido por parte de la Fiscalía y de la policía, concretamente se refirió al trato recibido por los implicados en el caso Palma Arena. «De Juana Chaos asesinó a 25 personas y nunca salió esposado de la mano con nadie, eso es muy gordo, es muy grave», dijo.

En la misma tónica de sus últimas intervenciones, José Luis Rodríguez Zapatero se limitó ayer en Estocolmo a pedir «responsabilidad y seriedad» a Aguirre. El presidente ha seguido esta estrategia de responder con moderación y un indisimulado desdén a las acusaciones del PP. El de ayer fue su cuarto llamamiento a la responsabilidad a los populares.

Mucho más contundente fue la reacción del PSOE. La secretaria de Organización, Leire Pajín, exigió a la presidenta de la Comunidad de Madrid «una inmediata rectificación» por sus «graves acusaciones». «Es totalmente inaudito que Aguirre, señalada por sus propios compañeros por espiar, se permita sembrar dudas sobre el ministro del Interior y su intachable trayectoria, sin que se la caiga la cara de vergüenza o al menos se ruborice por ello», afirmó. Pajín tachó de «intolerables, indignas y calumniosas» estas acusaciones.