Los populares no logran apoyos a su pretensión de que De la Vega y Rubalcaba den explicaciones al Congreso
22 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El PP no encontrará apoyo en el Parlamento a su denuncia de persecución y espionaje. El Congreso le dará la espalda en la reunión de la Diputación Permanente que se celebrará el próximo martes, en la que el Grupo Popular no reunirá los votos que necesita para lograr que comparezcan con urgencia la vicepresidenta primera, María Teresa González de la Vega; el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido; y el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Al rechazo de los socialistas a la iniciativa de los populares se sumarán los restantes grupos de la izquierda, que tiene previsto votar en contra: Esquerra Republicana de Catalunya, Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya y el Grupo Mixto, representado por el BNG. Fuentes del Grupo Catalán señalaron que en ningún caso prestarán su apoyo a las pretensiones del PP y todavía se debaten entre el no y la abstención. Es habitual que CiU se oponga, o al menos se inhiba, a las propuestas del primer partido de la oposición, pues considera que solo sirven para aumentar la bronca política.
Después de que la vicepresidenta anunciara el recurso fiscal al archivo de la causa contra Francisco Camps, el Grupo Popular presentó la demanda de comparecencia que defenderá el martes para que Fernández de la Vega informe «de las directrices que se han dado desde el Gobierno a la Fiscalía y a otras instituciones del Estado para la persecución de dirigentes y militantes del PP». El partido opositor acusa al fiscal general de perseguir a los dirigentes populares y actuar con pasividad ante los casos que afectan a los socialistas, por ello le pide que dé cuenta «de las actuaciones iniciadas por la Fiscalía contra los miembros del PP y el resultado de esas actuaciones, así como contra miembros del PSOE, especificando el resultado de las mismas». Y al titular de Interior le reclama que explique «la constante utilización partidista y sectaria de la Policía Judicial» contra miembros del PP.
El Grupo Popular da por hecho el fracaso de sus iniciativas. Le basta con el debate político que se producirá en la Diputación Permanente y que le permitirá trasladar al ámbito parlamentario la denuncia de la campaña de descrédito y persecución de la que se sienten víctimas y que ya han aireado en los medios de comunicación.
La dirección de los populares no aceptará la acumulación de las tres iniciativas en un solo punto del orden del día sino que va a exigir su discusión por separado en tres debates diferentes, aunque se traten de argumentos coincidentes. El Grupo Popular concede gran relevancia a esta sesión parlamentaria del máximo órgano que en vacaciones sustituye al pleno de la Cámara baja, y encargará las intervenciones a diputados destacados. La portavoz, Soraya Sáenz de Santamaría, podría encargarse de exigir la comparecencia de la vicepresidenta; el reponsable de Justicia y Libertades Públicas, Federico Trillo, debatirá sobre las actuaciones del fiscal general del Estado, mientras que el número dos del grupo, Arturo García Tizón, exigirá explicaciones al ministro del Interior.
«No creo que consigamos apoyo para que prosperen las iniciativas porque no suelen prestárnoslo el resto de los grupos parlamentarios en estos asuntos», comentó un miembro de la dirección del Grupo Popular. No obstante, se proponen buscar el voto favorable de otros partidos en conversaciones de los próximos días. La ofensiva del PP contra el Gobierno, al que culpa de esta estrategia destructiva, será puntal fundamental de su política de oposición, por lo que diputados y senadores no cejarán en su empeño de intentar de nuevo provocar la discusión parlamentaria en el próximo período de sesiones.