«A la T1 aún le faltan servicios, pero es espectacular»

ESPAÑA

18 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Dos de los viajeros que ayer estrenaron la nueva T1 del aeropuerto de El Prat valoraron, ya en su destino en el aeropuerto de A Coruña, de forma muy diferente las instalaciones. Para el catalán Francesc Vila, el espacio supera con sobresaliente la prueba del primer día, mientras que la organización del aeropuerto alcanza incluso la matrícula de honor. «El sitio es impresionante, con una cubierta altísima y realmente espectacular; además, lo tenían todo calculado y no ha habido ni el más mínimo problema», detalla este pasajero, que acude este fin de semana a un torneo de fútbol nacional que se celebra en la ciudad herculina.

Sin embargo, para la gallega Rocío Castiñeira la nueva terminal ha suspendido en algunas cuestiones: «Aún le faltan servicios, pero es espectacular, el problema es que para comprar una simple botella de agua tienes que caminar mucho», asegura esta mujer afincada en Barcelona y que ayer viajó hasta Galicia para pasar unos días de vacaciones en su Muxía natal.

Castiñeira acusó las secuelas de muchas otras personas que tenían en sus billetes una puerta de embarque en la terminal antigua.

«Creo que eso puede explicar el descontento de algunas personas que se vieron sorprendidas al tener que cambiar la salida al llegar al aeropuerto», justifica Vila. Fuentes del aeropuerto indicaron que los trabajadores que atendieron a los pasajeros confirmaron que la mayoría de consultas tenían que ver con la forma de trasladarse entre las terminales, situadas a unos 3,5 kilómetros de distancia.

En bus

Castiñeira reconoce que en su caso tampoco hubo demasiados problemas, porque habían dispuesto un autocar que cubrió el trayecto en poco menos de tres minutos. Reconoce que este cambio no se le hizo pesado, ni siquiera a pesar de viajar con sus dos hijas pequeñas. En lo que coinciden estos dos pasajeros es que el aeropuerto estaba plagado de personas que facilitaban todos los datos a los pasajeros desorientados.

«Había mucho personal con chalecos que se identificaba perfectamente y que estaban atentos a las necesidades», desgrana otro de los viajeros que ayer pasó por la nueva terminal y que destaca el hecho de que apenas hubo que formar colas.

Eso sí, también hubo de los que se lamentaron de no ser los más mimados del día cuando se enteraron de que los viajeros de Spanair que viajaron en el primer vuelo que despegó desde la nueva terminal de El Prat recibieron cava y bombones como obsequio. Incluso aunque se enteraron de que sufrieron un pequeño percance, puesto que una bandada de pájaros provocado que la salida del avión se retrasase unos minutos.

Más conexiones

La compañía Spanair ha colocado en la nueva zona un gran plafón donde los pasajeros pueden escribir sus deseos. Los dos pasajeros que ayer llegaron A Coruña desde este aeropuerto tienen claro cual es el suyo: «Que pronto se puedan hacer vuelos de larga distancia, que sirva para que podamos llegar mucho más lejos», reivindicaba el catalán Francesc Vila.

Este pasajero resalta que, según sus noticias y lo que le habían comentado otros usuarios, apenas se registraron retrasos en las instalaciones durante su primera jornada: «Creo que llegaron tarde un par de vuelos y que ya venían con retraso, así que no se le puede pedir más a estos para ser el primer día», zanja Francesc Vila.