El PSOE veta la comparecencia del presidente en el Congreso

E.?C.

ESPAÑA

Conscientes de su soledad parlamentaria, los socialistas no dudan en exprimir al máximo el reglamento del Congreso para evitar derrotas parlamentarias. Ayer vetaron que la Mesa de la Cámara tramitase la solicitud del grupo popular para que Zapatero explique en el pleno la retirada de Kosovo, con el argumento de que había sido registrada fuera de plazo y valiéndose de la norma que establece que debe existir unanimidad de todos sus miembros para calificar urgente un escrito.

Con esta maniobra, cuyo objetivo es ganar tiempo, retrasan la decisión una semana, con lo que la comparecencia del presidente del Gobierno no podrá celebrarse hasta dentro de un mes, como mínimo, siempre que lo decida la mayoría parlamentaria, dado que ni en la Semana Santa ni en la posterior hay plenos. Es decir, que hablaría cuando la polémica se haya amainado.

El PSOE solo contaba en firme con ERC e IU-ICV, sus socios de la anterior legislatura, para evitar la intervención de Zapatero, por lo que corría, y seguirá corriendo el próximo martes, un serio peligro de perder la votación. Sin embargo, los populares tampoco tenían asegurada la mayoría para forzarla, ya que solo contaban con el respaldo seguro del PNV, dispuesto a poner en aprietos al Gobierno en todo lo que pueda desde las elecciones vascas, y todavía negociaban el de CiU.

Pero ni siquiera la comparecencia que pidió el viernes Chacón tiene aún fecha asignada. El portavoz socialista, José Antonio Alonso, se limitó a señalar ayer que dará explicaciones «cuanto antes» de una decisión que calificó de correcta, sensata, razonable, meditada y oportuna.

«Huelga de celo»

Su homóloga del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, criticó que los socialistas hayan recurrido a hacer «huelga de celo» en la aplicación del reglamento para soslayar un «debate de actualidad y urgente». La portavoz aseguró que en el Consejo de Ministros «todos están más pendientes de su futuro que del futuro del país», y señaló que Zapatero es quien debe explicar cómo se adoptó la decisión de retirarse de Kosovo, ya que «cada ministro tiene una versión diferente».

Pero si el PSOE se las ve y se las desea para evitar ser derrotado en el Congreso, tampoco el PP consigue formar una mayoría alternativa a la del Gobierno que le permita dejarlo en evidencia, lo que constituiría un éxito político. Ayer mismo, los socialistas, con el apoyo de ERC, IU, el BNG y en ocasiones de Coalición Canaria y CiU, derrotaron en el pleno las principales propuestas populares. La capacidad de estos para articular un frente antigubernamental se pondrá a prueba el martes, cuando toque votar sobre la comparecencia de Zapatero. Lo más probable es que no solo la izquierda sino también CiU se opongan.