La comisión de investigación de la Asamblea de Madrid sobre la supuesta trama de espionaje echó ayer a andar sin que se sepa cuándo comenzarán las comparecencias, cuánto durará, qué método de funcionamiento se seguirá ni qué personas testificarán, y en medio de un fuerte enfrentamiento entre el PP y la oposición. La principal discrepancia se centra en la duración de sus trabajos, que la oposición considera claramente insuficiente.
Los populares impusieron su mayoría para que las sesiones se celebren solamente los lunes y los miércoles durante todo el día, y los viernes por la mañana, con el 28 de febrero como fecha de finalización, aunque dejaron abierta la posibilidad de que se prorroguen a marzo si es necesario. Dado que la última semana de febrero es inhábil y que deben agotarse los plazos para solicitar datos, informes y documentos al Gobierno regional y registrar las solicitudes de comparecencias, la comisión podría reducirse a cuatro días si no se amplían los plazos previstos.
La portavoz socialista, Maru Menéndez, advirtió de que «si no se flexibilizan los tiempos estaremos ante una comisión tapadera», mientras la de IU, Inés Sabanés, dijo que sería un «verdadero escándalo político» que el PP vetara comparecencias e impidiera su prolongación. El popular David Pérez replicó que su «voluntad es que no haya problema de tiempos». Menéndez y Sabanés pidieron que se permita repreguntar a los comparecientes y que se establezcan tiempos distintos en sus respuestas en función de lo que puedan aportar. Y lograron que se pueda llamar dos veces a una misma persona.
El popular Benjamín Martín Vasco presidirá la comisión, tras ser rechazada la propuesta del PSOE de que lo hiciera Sabanés. Estará formada por cinco representantes del PP, tres del PSOE y uno de IU. Socialistas e IU hicieron públicas sus peticiones de comparecencias, no así el PP, lo que retrasa el inicio de la comisión. Solo la coalición de izquierdas pidió la de Rajoy. Pérez no aclaró si aceptará que testifique, ni se comprometió a no vetar ninguna comparecencia, pero avisó de que solo admitirá a quienes «tengan algo que aportar para que se conozca la verdad».
La oposición pretende que declaren, entre otros, Esperanza Aguirre, María Dolores de Cospedal y Alberto Ruiz-Gallardón.