El sindicato LAB, última estructura intacta

La Voz

ESPAÑA

El descabezamiento casi total de las organizaciones políticas del entorno de ETA ha dejado solo una estructura social intacta en el campo de la izquierda radical: el sindicato LAB.

Se trata de una organización «de izquierdas y aberzale », nacida en el otoño de 1974, que a lo largo de la década de los ochenta estuvo integrada en la coordinadora KAS, considerada por los tribunales como la dirección del frente político y social de ETA.

La central, que logró en el 2002 el 15% de los delegados en las elecciones sindicales vascas, cuenta con 32.000 afiliados -muchos de ellos ajenos a las siglas de Batasuna- y tiene como secretario general a Rafael Díez Usabiaga, una persona muy respetada en el mundo independentista vasco.