Garzón se hace con el control de las cuentas del PCTV e imputa a tres de sus dirigentes por colaborar con ETA
ESPAÑA
El juez Baltasar Garzón tomó ayer la última de las precauciones legales antes de decretar esta semana la suspensión de todas las actividades del Partido Comunista de las Tierras Vascas (y de ANV) por considerarlo vinculado a ETA: ordenó a los bancos y cajas en los que el PCTV o su grupo parlamentario tienen cuentas corrientes, bien sea como titulares directos o indirectos, que no autoricen una sola disposición de fondos, pago o transferencia a nadie sin que antes él sea informado y dé su visto bueno.
El magistrado trata de evitar que los dirigentes y apoderados de este partido utilicen las últimas horas de legalidad para descapitalizar la formación, dado que tiene previsto ordenar hoy o mañana, dentro de un abanico de medidas cautelares, la congelación de todas las cuentas, bienes y productos financieros de las dos formaciones sospechosas, así como el embargo de las ayudas públicas y subvenciones que pudiesen corresponderles por su representación institucional.
Garzón pretende evitar que el PCTV repita la presunta operación de descapitalización fraudulenta de su patrimonio que, según los informes policiales, realizó entre el 11 de octubre y el 24 de diciembre pasados, con la entrega de más de 800.000 euros a líderes y responsables de Batasuna en España, Francia y Bélgica, a través de unas 45 transferencias y pagos electrónicos. El resultado del sucesivo y acelerado vaciamiento de las cuentas fue que el día de Navidad el saldo bancario se quedó reducido a 6.000 euros.
Amenaza de ANV
Mientras, la portavoz de ANV, Arantza Urkaregi, señaló que si persiste la detención de sus dirigentes no habrá «interlocutores» ni «solución» a lo que denominó «conflicto vasco». Urkaregi aseguró que la izquierda aberzale «concurrirá» el 9-M y llenará las urnas de votos nulos «por la independencia».