Unos 120 miembros de distintos cuerpos participan en la batida.
10 ene 2008 . Actualizado a las 18:56 h.Los rastreos masivos para localizar a Amy Fitzpatrick, joven irlandesa de 15 años desaparecida el pasado 1 de enero en Mijas (Málaga), han concluido hoy sin éxito tras dos días de batidas, con 250 efectivos de varios cuerpos que han peinado una amplia zona, y ahora la búsqueda la continuará ya la Guardia Civil.
Fuentes del dispositivo de rastreo han explicado que la batida de hoy, que se ha prolongado durante unas cinco horas como el día anterior, se ha ampliado hacia Marbella y ha alcanzado algunas zonas de playa, aunque no ha resultado con hallazgos de interés para los investigadores.
El área de búsqueda ha sido de unos seis kilómetros en la parte hacia el oeste del punto donde fue vista por última vez la chica, mientras que el día anterior fue hacia el este. De este rastreo sectorizado se pasa ahora a uno general por las patrullas del instituto armado, mientras continúa la investigación, en la que trabaja la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, desplazada a la zona para actuar en este caso.
Un helicóptero y dos unidades de perros de búsqueda de personas han participado hoy en la batida, que se ha ido ampliando en círculos concéntricos respecto al lugar donde se cree que desapareció Amy, según ha explicado el coordinador en Málaga del servicio de emergencias «112 Andalucía», Francisco Ortega.
Entre las zonas nuevas rastreadas están la zona de Elviria y en las tareas de localización han participado estos días además de la Guardia Civil, la Policía Local, Protección Civil, Cruz Roja, Bomberos y Agentes de Medio Ambiente, algunos de los efectivos de estos cuerpos procedentes de otras localidades, todo bajo la coordinación del instituto armado. Las batidas se han ido ampliando progresivamente tomando como referencia dos urbanizaciones de esta localidad, la de la casa de la amiga con la que estuvo Amy y la de su propia vivienda, a la que supuestamente iba.
En los rastreos se ha recogido diverso material que es objeto de estudio por los investigadores, aunque la madre de Amy, Audrey Fitzpatrick, negó ayer que se hayan encontrado prendas de su hija y sueña con que todo sea «una trastada» que se le ha ido de las manos a la joven.
Además de la búsqueda sobre el terreno, los investigadores de los casos de desapariciones indagan sobre si la persona en cuestión se ha marchado de forma voluntaria o ha sido retenida por alguien.
Los primeros rastreos en busca de la joven comenzaron el pasado 3 de enero -el mismo día en el que se denunció la desaparición- en un tramo de kilómetro y medio desde la urbanización Calypso de Mijas-Costa, donde está la casa de la amiga de Amy, Ashley Rubio, desde la que la desaparecida partió por la noche por un oscuro camino hacia su domicilio, en la urbanización Riviera del Sol.