El líder del PP, Mariano Rajoy, acusó ayer al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de intentar «asaltar» el Tribunal Constitucional (TC) con la recusación de dos de los magistrados que tenían que dirimir el recurso presentado por los populares a la Ley Orgánica del Poder Judicial. Tras reclamar respeto por las reglas democráticas, criticó que los socialistas «confundan el TC con su partido» y traten de hacer «una gestora» en el órgano judicial similar a las creadas en algunas agrupaciones socialistas.
En un mitin celebrado en la localidad jienense de Baeza, ante 2.000 militantes y simpatizantes de un centenar de pueblos de la provincia que lo interrumpieron con gritos de «presidente, presidente», Rajoy se refirió a la decisión del Gobierno de recusar a los jueces Roberto García-Calvo y Jorge Rodríguez Zapata, y señaló que «en una democracia normal un Ejecutivo no puede asaltar el Constitucional» ni «presionar a los jueces o meterse en lo que no le autoriza la Constitución».
El líder popular criticó que con los socialistas «se discute la nación, la bandera, la forma de Estado y ahora se pretende hacer una invasión» del TC. Por ello, exigió «respeto a las reglas, sentido de común y un poco de razón» en un tema que considera la «esencia de la democracia». Rajoy denunció que el PSOE quiere hacer en el TC «una gestora». «Podrá expulsar a sus dirigentes en Madrid, Valencia o Navarra, pero no puede confundir el Constitucional con su partido», aseveró.
El presidente del principal partido opositor se refirió a las imágenes del pasado 12 de octubre en las que se veía una discusión entre la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, y la presidenta del TC, María Emilia Casas, durante el desfile del Día de la Fiesta Nacional. Consideró que «aquí hay que decir lo más obvio, que un gobernante no puede abroncar en público a la presidenta del TC ni puede decir palabrotas, no es de buena educación».
Respuesta de Rubalcaba
La respuesta del Gobierno le llegó al líder conservador por boca del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien consideró «un deber» del Gobierno presentar la recusación contra los magistrados García-Calvo y Rodríguez Zapata para garantizar la imparcialidad del tribunal. «Sencillamente había que plantearlo», señaló Rubalcaba, ya que los dos jueces -propuestos en su momento por el PP- «no eran imparciales», por lo que su decisión obedece a una «causa clara».
Rubalcaba hizo estas manifestaciones en Cádiz, donde participó en un acto para hacer balance de la gestión gubernamental durante estos tres años y medio, en los que -afirmó- han hecho frente a «una oposición apocalíptica, faltona, que siempre pronostica lo peor». En este caso concreto recalcó que el Gobierno «tiene el deber» de garantizar la imparcialidad de los tribunales de Justicia y la legalidad.