La vicepresidenta del Gobierno dice que Zaplana miente.
26 sep 2007 . Actualizado a las 22:19 h.La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, tachó hoy a los dirigentes del PP de «irresponsables» en la lucha contra ETA después de que el portavoz del grupo popular, Eduardo Zaplana, acusase al Gobierno de mentir durante tres años al Congreso.
Estos fueron algunos de los reproches que se escucharon en el pleno del Congreso, en el que el portavoz «popular» le preguntó a la vicepresidenta sobre la actividad de ETA en 2006.
Fernández de la Vega y Zaplana se enzarzaron en un enfrentamiento que acabó con estas palabras de la vicepresidenta: «Me da una enorme pena que en este país tengamos la desgracia de tener unos dirigentes del principal partido de la derecha tan irresponsables; es lamentable».
Antes, Zaplana hizo el comentario de que «lo peor es el descaro con el que asume el desprecio que tienen con esta Cámara, después de haberla mentido durante tres años».
El portavoz del PP insistió en que su partido advirtió en numerosas ocasiones al Gobierno, y tras el alto el fuego, que la banda terrorista ETA no había dejado la violencia, a lo que el Gobierno, dijo, siempre contestó, «con insultos».
La postura adoptada por el PP queda avalada ahora, según Zaplana, con la Memoria de la Fiscalía General del Estado de 2006 ya que en ella se afirma que durante ese año ETA mantuvo «una dinámica criminal absolutamente incompatible con el irrenunciable principio democrático de rechazo a la violencia».
Ese el año en el que «ustedes estaban negociando», continuó Zaplana, quien se preguntó entonces por quién tenía razón.
«Si el fiscal general sabía que ETA tenía una dinámica criminal, por qué no lo reconocían, porqué decían lo contrario», reiteró el dirigente popular quien pidió a De la Vega que admitiera «la desmesura» que, dijo, ha demostrado.
La vicepresidenta hizo hincapié en que el Gobierno comparte con los ciudadanos españoles un «deseo de paz» y que «siempre ha creído que a la paz se llega sin violencia, sin precio político, con la ley en las manos y siempre con la memoria de las víctimas».
«El Gobierno siempre ha cumplido con su responsabilidad de proteger la seguridad de los ciudadanos y jamás ha bajado la guardia», sostuvo De la Vega, quien subrayó que el Ejecutivo, en su momento, intentó «un final dialogado porque era su obligación».
Y en ese tiempo, «jamás cedió, ni claudicó», agregó la vicepresidenta, quien incidió en que «ETA rompió y echó por la borda la situación y el Gobierno dio el proceso por cerrado».
Ahora, ETA está intentado atentar, reconoció De la Vega, y por ello hay que estar «atentos y vigilantes» como el Gobierno lo está, puntualizó, desde el primer día, ya que ha conseguido detener a 353 miembros de ETA, 92 durante el alto el fuego y 28 desde la ruptura.