IU y PSOE se acusan mutuamente de la pérdida de la Alcaldía de Leganés

Marina de Miguel LA VOZ | MADRID

ESPAÑA

El nombramiento de Guadalupe Bragado arrebató un histórico bastión a la izquierda Fueron incapaces de llegar a un acuerdo para apoyar al socialista Rafael Gómez Montoya

17 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La investidura el pasado sábado de la portavoz y candidata del PP en Leganés, Guadalupe Bragado, como alcaldesa, gracias al apoyo de sus doce ediles y los votos en blanco de los tres concejales de IU, que con este gesto escenificaron su malestar por no llegar a un acuerdo de programa con el PSOE, ha provocado un cruce de críticas entre ambas formaciones. Izquierda Unida de la Comunidad de Madrid acusó ayer al PSOE de actuar con «prepotencia e incapacidad política» en la gestión de los acuerdos y pactos de gobierno que han impedido a la izquierda lograr la Alcaldía del municipio. A pesar de estas duras palabras, la formación señaló en un comunicado que estaría dispuesta a recuperar el acuerdo político «que permita alcanzar en Leganés un gobierno de izquierda plural», porque así lo han decidido los ciudadanos mediante su voto. Según explicó el responsable de la Secretaría Institucional de IU, Antero Ruiz, el partido responsabiliza a los dirigentes del PSOE de Leganés del fracaso del acuerdo, que dio lugar al triunfo del PP, al votar en blanco los tres concejales de la coalición dejando en minoría al candidato Rafael Gómez Montoya, a pesar de haber obtenido la lista más votada. No obstante, la propia organización ha desautorizado la actitud de los concejales y ya ha anunciado que tomará medidas. Además de negar la posibilidad de un acuerdo con el PP, Ruiz instó a llegar a un consenso que permita alcanzar una izquierda plural, por medio, según señaló, «de una moción de censura», pues en caso contrario se tendría que esperar a las elecciones del 2011. Por su parte, Rafael Gómez Montoya aseguró que el partido dirigido por Raúl Calle «ha traicionado a los 46.000 votantes de la izquierda en el municipio al entregar en bandeja el Ayuntamiento al PP», por lo que le exigió explicaciones. Tras señalar que la «traición» afectará más a la propia ciudadanía que al partido del que es portavoz, apeló a un tiempo de reflexión para valorar las próximas acciones.