Gallardón y Sebastián polemizan ahora por la reforma de la EMT

Alejandro Posilio LA VOZ | MADRID

ESPAÑA

El alcalde hace del autobus su prioridad y el candidato socialista le acusa de copiar su propuesta El regidor propone once nuevas líneas exprés en los corredores de acceso a la ciudad

07 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?l alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y el candidato socialista al cargo, Miguel Sebastián, no polemizaron ayer sobre los problemas del metro, como es habitual, sino sobre la importancia que cada uno tiene previsto darle, si ganan las elecciones municipales, a la otra pata del transporte público, los autobuses de la EMT. «Si las anteriores elecciones se caracterizaron por un protagonismo absoluto del metro, el autobús va a ser el protagonista de la próxima legislatura. Este medio de transporte se converitirá en Madrid en uno de los más eficaces, mejor dotados y más completos», aseguró el regidor de la capital. Esta apuesta por el autobús se traducirá, si gana las elecciones, en la creación de once líneas lanzaderas en los corredores de acceso a la ciudad, que permitirán el acceso desde los futuros aparcamientos disuasorios a las zonas del interior de la capital. Además, el candidato del PP quiere crear o mejorar nueve líneas «sanitarias» hacia los hospitales Ramón y Cajal, Princesa, Gregorio Marañón, Vallecas y Doce de Octubre. Asimismo, otras tantas líneas enlazarán con zonas industriales. El objetivo de Gallardón es integrar el autobús con los restantes medios de transporte mediante 17 áreas intermodales y con la reconversión de las existentes en el centro. También proyecta ampliar y flexibilizar la red de transporte público para llegar a zonas ahora inaccesibles, para lo cual se estructurará en la zona externa de la M-30 una malla de 30 líneas transversales, 15 de ellas nuevas, que facilitará la relación entre los 14 distritos exteriores. Dentro de la M-30 esta malla estará constituida por cuatro nuevas líneas transversales. Ante estas propuestas, Sebastián acusó a Gallardón de copiar sus propuestas electorales para la red de autobuses urbanos de la EMT. Tras reunirse con empresarios para presentar su propuesta de turismo para Madrid, el candidato socialista llamó «copión» al actual alcalde. «No me importa que me copies», le dijo, al tiempo que se mostró convencido de que sus promesas «no tienen ya ningún valor», al haber dispuesto éste de cuatro años para hacerlas efectivas.