Los pueblos de las riberas del Ebro se mantienen en máxima alerta

Marta Iglesias ZARAGOZA

ESPAÑA

El agua superó los siete metros de altura, pero la riada fue más pequeña que la del 2003 La ministra Narbona acusa al PP de no haber hecho las obras para evitar las crecidas

04 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Los vecinos de la ribera del Ebro de Navarra y Aragón comenzaron ayer a evaluar los daños causados por la crecida del río, cuya cresta llegará hoy a Cataluña. Pese a que el caudal disminuye poco a poco, la alerta continúa, dado que la riada todavía inunda campos, corta carreteras y los diques pueden ceder por la presión del agua. Aún así y pese a que el agua superó los siete metros en algunas zonas, la riada fue más pequeña que la del 2003. La punta de esta crecida, que llegó a superar los siete metros, pasaba por las localidades de Novillas, Gallur, Pradilla y Boquiñeni, sin que las aguas causaran problemas a la población, pero sí anegaron gran parte de tierras de cultivo, miles de hectáreas de huerta y parcelas de forraje y cereales. Pese a la alerta no hubo que evacuar ninguna población. Únicamente el alcalde de Novillas, José Ayuso, comentó que sólo un matrimonio mayor abandonó su casa a orillas del río para pasar la noche con un hijo que vive en esa localidad, de poco más de 600 habitantes, muchos de los cuales llevan en alerta desde el pasado lunes. En Boquiñeni, su teniente de alcalde, Pedro García, indicó que el agua ha llegado a los 7,30 metros de altura y no ha afectado a la población, ya que las motas están aguantando, pero sí ha anegado unas 900 hectáreas de cultivos. Las carreteras también se han visto afectadas por inundaciones. Las previsiones para la ciudad de Zaragoza parecen mejorar. La cresta de la avenida llegará a la capital aragonesa a mediodía de hoy, con una previsión de 2.400 metros cúbicos por segundo y una altura máxima de 5,30 metros. El caudal del río ha provocado la inundación de parte del meandro de Ranillas -donde se ubican las obras de la exposición- afectando a las obras de la Expo 2008. Tanto es así que los responsables de la muestra han decidido elevar las defensas. Enfrentamiento político Y como no podía ser de otra forma, la crecida del río Ebro también está provocando enfrentamientos políticos. El Partido Popular ha acusado al Gobierno de las inundaciones por la paralización del Plan Hidrológico Nacional. Mientras, el jefe del Ejecutivo autonómico, Marcelino Iglesias, pidió a los populares que no utilicen la riada para reclamar un nuevo trasvase. También desde el Gobierno central, la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, señaló que el Partido Popular no hizo en sus ocho años de Gobierno las obras de regulación en el río Ebro previstas en el Pacto del Agua de Aragón, aprobadas en 1992, y que hubieran evitado las crecidas del río. Añadió que es el Gobierno actual el que las está ejecutando. El alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, fue muy claro al indicar que «estas riadas, causan muchos problemas a los agricultores, pero son útiles para otras muchas cosas». Belloch aseguró que las riadas son cíclicas, pero que aún así, «esto no justifica un trasvase, ya que carece de todo sentido económico y financiero». Para hoy se prevén nevadas en Castilla y León, en el área de Aragón y Andalucía oriental. Las lluvias serán débiles y generalizadas, especialmente en la costa mediterránea.