La Audiencia Provincial de Madrid condenó ayer a 56 años de prisión a David Rodríguez Vega, a quien un jurado popular declaró el pasado día 22 culpable de asesinar a puñaladas en noviembre del 2004 a una pareja gitana de 17 años y a su bebé de nueve meses en su domicilio de Madrid. La sentencia, notificada ayer, reconoce que concurre en Rodríguez la circunstancia analógica de drogadicción y le impone la obligación de indemnizar con un total de 300.000 euros a las familias de sus víctimas. La Audiencia de Madrid, además, absuelve a las otras cuatro personas que fueron juzgadas por estos hechos, aunque declara responsables civiles subsidiarias a tres de ellas, a quienes se no se considera responsables del delito de encubrimiento por la eximente completa de miedo insuperable. El otro procesado, José Emilio Varela García, fue declarado inocente por el jurado. La sentencia declara probado que David Rodríguez y José Emilio Varela se dirigieron al domicilio de Amalio M.V. en la calle de Sánchez Preciado de Madrid y que el primero se bajó del coche y accedió al patio de la vivienda. Allí se cruzó con Amalio, de diecisiete años, y «de forma sorpresiva y con la intención de acabar con su vida, le propinó tres puñaladas (...), causándole la muerte». La esposa de Amalio, Ada F.F., también de diecisiete años, comenzó a gritar al ver lo sucedido, por lo que Rodríguez entró en la casa «y tras sujetarla por la muñeca le asestó hasta veintiséis puñaladas que le causaron la muerte». Mientras tanto, la hija de la pareja, Nerea M.F., de nueve meses, dormía en el sofá de una de las habitaciones de la casa «y ante el temor de que su llanto pudiera alertar a los vecinos, Rodríguez decidió acabar con su vida asestándole cuatro puñaladas».