De la Vega y Rubalcaba califican al PP de indecente, ignominioso, obsceno e indigno Asegura que el Ejecutivo ha cedido ante ETA por primera vez en 30 años de democracia
02 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.La concesión de la prisión atenuada al etarra Iñaki de Juana Chaos originó ayer un durísimo cruce de descalificaciones e insultos entre el Gobierno y el PP. Mariano Rajoy anunció en Córdoba que convocará en los próximos días a los españoles para que salgan a la calle a oponerse al «hecho excepcional de que, por primera vez en más de 30 años, el Gobierno de España acepta la amenaza y el chantaje de una organización terrorista». María Teresa Fernández de la Vega le respondió en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que esa convocatoria contra el Ejecutivo era «irresponsable», «ignominiosa», «obscena» «impropia» y «poco digna». El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, calificó de «hipócrita» e «indecente» la actitud del principal partido de la oposición. En concreto, señaló a Acebes, a Esperanza Aguirre -por decir que el jueves fue «el día más triste desde el 23-F»- y a Rajoy. Rajoy dijo que en los próximos días dirá a los españoles «cuándo les convoco y a qué les convoco», y recordó que hasta el momento su partido no ha llamado a ninguna manifestación, aunque sí se ha sumado a las de la AVT o el Foro de Ermua. La protesta podría ser una marcha, una concentración o una manifestación contra una medida que es «la peor de las posibles» y «nos humilló a todos». El presidente del PP aseguró que su partido luchará para que se revise la decisión, que ha indignado y molestado a mucha gente y va «contra el sentir mayoritario de la población». Añadió que él no va a «echar más leña al fuego» y actuará con «responsabilidad», pero que su «obligación» es exigir a Zapatero, al que acusó de esconderse detrás de Rubalcaba, que explique en las Cortes lo que ha hecho. Desde Valencia, Ángel Acebes dijo que el «caso De Juana» es «la bandera de la victoria de los terroristas y la vergüenza para Zapatero». Además, anunció, que un futuro Ejecutivo del PP no reconocerá «los compromisos» del presidente con ETA. Por su parte, la vicepresidenta reconoció que la prisión atenuada a De Juana puede haber generado «incertidumbre», pues es «difícil de entender». Añadió que el Gobierno comparte con los ciudadanos el «rechazo total» que conlleva esta decisión, que calificó de «política», pero la defendió porque «se ajusta escrupulosamente a la legalidad», interpretada de acuerdo con los «valores constitucionales», entre ellos el respeto a la vida. De la Vega negó que De Juana esté libre y señaló que fue una decisión respaldada por el Gobierno en bloque, que asumirá «al cien por cien las consecuencias».