Cucharadas ¡No había glöggs en el Olsen!

La Voz

ESPAÑA

Me entró una sed mortal al leer en la nota de prensa que el menú de invierno se componía de glöggs (vino tinto caliente especiado con canela, clavo y azúcar a gogó), sopa de cebolla gratinada y koubliliak de salmón y que el primero se podía degustar en el Winter Lounge Bellvedere, nombre que mola lo suyo. Me encantaba volver a Olsen (c. Prado, 15, tno. 914 293 659), sobrio de decoración, animado, «divertido», con la pizpireta Lelé atendiendo las mesas sin perder la sonrisa. Pero resulta que no había nada de lo anunciado. Dije, algo balbuciente, «pero si estamos a 29 de diciembre y queda mucho invierno», y la pobriña Lelé contestó, algo embarazada, que un nuevo líder, arribado de Argentina, había dispuesto que allí el invierno se acababa el día de Navidad. Pero, como mi amigo Alberto Granados y yo somos unos benditos, nos comimos sin rechistar el higo-queso azul-jamón serrano de la chiquilla, el blini tibio de maíz-trucha salvaje, wow! -nata agria- huevas el parmentier de salmón y setas, y el turrón helado- salsa de frutos rojos, o sea, el menú alternativo de no sé qué estación, tan contentos. Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.