La muerte de Loyola de Palacio acerca a Zapatero y a Rajoy

Magis Iglesias MADRID

ESPAÑA

SERGIO BARRENECHEA

Toda la clase política destaca la «valentía» y la «brillantez» de la dirigente del PP Para Manuel Fraga fue «la más trabajadora, la más seria» de los militantes del partido

14 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Lo que no logró el espíritu de la Constitución -ante cuya celebración el presidente del Gobierno y el jefe de la oposición mantuvieron ostentosamente la distancia que los separa- lo ha conseguido Loyola de Palacio. La muerte de la dirigente del PP facilitó el acercamiento de José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, que mantuvieron la primera conversación cara a cara en mucho tiempo. El jefe del Ejecutivo se acercó al presidente del PP en el hemiciclo del Congreso para presentarle sus condolencias por el fallecimiento de la ex ministra popular. Política forjada en la oposición, pero con experiencia de Gobierno, Loyola de Palacio estaba escandalizada en los últimos tiempos por el divorcio imperante entre los dos grandes partidos. Recordaba con añoranza los primeros años noventa y la última legislatura de Felipe González con el PP en pie de guerra. A pesar de la convulsa etapa política que le tocó vivir como portavoz adjunta del Grupo Popular, aseguraba que nunca se rompió el hilo conductor entre Gobierno y oposición. «Hasta en los peores momentos, Jesús (Caldera) y yo pactábamos muchas cosas, incluso los desencuentros, pero nunca dejábamos de hablar», aseguraba. Ayer jueves, y con motivo de su muerte, Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy volvieron a dirigirse la palabra al mismo tiempo que todas las fuerzas políticas coincidieron en un punto de encuentro: el elogio generalizado de los valores de la que fuera vicepresidente europea. Adversarios políticos de otras formaciones declararon su cercanía y solidaridad con la familia popular. En su partido, la tristeza y la estupefacción se instaló al conocerse la noticia. Aunque se sabía del cáncer que la aquejaba, no se imaginaba un desenlace tan rápido. Mariano Rajoy mantuvo hasta el final su previsión inicial de que fuera la ex comisaria la moderadora de la mesa de debate sobre la energía enmarcada la Conferencia de Economía que celebra el PP. La clausura, prevista para hoy por la mañana, se aplazó a las cinco de la tarde a fin de que la cúpula popular se desplace al País Vasco para asistir al entierro. El ex presidente del Gobierno, José María Aznar, el ex ministro de Defensa, Federico Trillo, y algunos miembros de la familia De Palacio llevaron a hombros el féretro de Loyola desde el salón de su casa hasta el coche fúnebre. Manuel Fraga fue de los más madrugadores y se empeñó en destacar que ella fue «la más trabajadora, la más seria» de los militantes del partido que fundó, y dijo que alcanzó todos sus méritos «sin cuotas».