Expertos policiales ven similitudes con la tregua fracasada de 1999

Ramón Gorriarán MADRID

ESPAÑA

La banda también se aprovisionó entonces de armas antes de anunciar el fin del alto el fuego El Gobierno avisa a ETA de que sus presiones no variarán «las reglas del juego»

26 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Alfredo Pérez Rubalcaba habló del robo de 350 pistolas y revólveres el lunes en Vauvert con su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, en la reunión del llamado G-6 en la localidad británica de Stratford-Upon-Avon. Expertos de la lucha antiterrorista ya habían trasladado a los responsables de seguridad galos su inquietud por la facilidad con que se han perpetrado los últimos robos de armas y explosivos. El ministro del Interior, tras su reunión, no certificó la autoría de ETA, pero quiso lanzar un mensaje rotundo a la organización terrorista para que no piense que sus provocaciones van a cambiar el rumbo del Gobierno. «Las reglas del juego -señaló- del llamado proceso de paz en España las expuso el presidente del Gobierno hace dos meses en el Parlamento. Y esas reglas del juego son las que son, y nadie las va a cambiar, y mucho menos ETA». Rubalcaba aludía a la declaración de Rodríguez Zapatero del pasado 29 de junio en el Congreso, cuando detalló que «la voluntad democrática, la sujeción a la legalidad, el amplio acuerdo político que recoja el pluralismo de la sociedad vasca son las reglas del juego». Todo ello, agregó el jefe del Ejecutivo en su momento, en un marco de ausencia de violencia. Cautela gubernamental La cautela gubernamental sobre la autoría del robo de las pistolas y revólveres contrastó con la convicción que mostraron mandos de la lucha antiterrorista españoles y franceses, que no albergan dudas sobre la firma de ETA en el atraco. Es más, los análisis de los expertos en la lucha antiterrorista abonan la tesis de que el proceso abierto tras el alto el fuego ha entrado en una fase inquietante, con amplios paralelismos con la situación vivida en 1999. Las fuentes consultadas recordaron que poco antes del final de aquella tregua, anunciada en noviembre de aquel año, los terroristas se aprovisionaron de armas y explosivos, con acciones como la perpetrada en la localidad bretona de Plevin, donde el 28 de septiembre de 1999 sustrajeron 8.750 kilos de dinamita. Esta vez, el aprovisionamiento comenzó antes del alto el fuego. A lo largo del 2005, ETA robó en Francia en abril 4.000 kilos de clorato sódico, componente básico de la cloratita; en octubre, sustrajo material plástico para falsificar 20.000 documentos de identidad; en diciembre, se apropió de 1.290 kilos de aluminio en polvo para fabricar amonal, y el 15 de marzo de este año, una semana antes del alto el fuego, desvalijó 30.000 placas de matrícula. No volvió a cometer acciones de este tipo hasta este lunes en Vauvert.