Fomento culpa al maquinista del exceso de velocidad del tren

Miguel Ángel Zamora LEÓN

ESPAÑA

JESÚS

El informe dice que la «caja negra» del tren indica queentró a 125 por horaen una vía de 30

23 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La caja negra del tren que descarriló en Villada (Palencia) el pasado lunes registró que el maquinista reconoció el aviso de precaución emitido por la señalización para reducir la velocidad, ya que presionó el botón correspondiente. Según informa la agencia EFE, el estudio técnico sobre este accidente ferroviario, emitido esta madrugada por Fomento, indica que «el tren circulaba a 125 kilómetros por hora por la vía desviada, cuando la velocidad prescrita para esa situación, según la normativa vigente, es de 30 kilómetros hora». El documento técnico, elaborado por el equipo de investigación designado por la Dirección General de Ferrocarriles, refleja que «hasta el momento, no se han encontrado indicios de deficiencias técnicas ni en la infraestructura ni en el material rodante». El ministerio asegura que el informe se ha realizado a partir del análisis de los registros de la máquina locomotora, del centro de control de León y de la estación de Villada. Anuncio de precaución La secuencia de instrucciones realizadas en el tramo de la estación palentina, desde el puesto de mando de León, revela que el sistema de seguridad Asfa se encontraba indicando «anuncio de precaución» cuando el tren pasó por el lugar. «El reglamento general de circulación ?dice el informe? especifica que siempre que la señalización indique ?anuncio de precaución? se debe reducir la velocidad a 30 kilómetros por hora». La caja negra de la máquina constató la velocidad del convoy en todo momento. «El sistema emite un aviso acústico y luminoso ?dice Fomento?, ante una señal restrictiva, que el maquinista debe reconocer, presionando un botón, e inmediatamente iniciar el frenado». No obstante, y a la vista de las declaraciones del maquinista, el ministerio ha decidido «analizar otros factores», y cuyo resultado se conocerá en el «menor plazo posible». El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) estaba trabajando antes del accidente de Villada en el perfeccionamiento del sistema de frenado del tramo León-Palencia. En concreto, una semana antes del siniestro, técnicos de la empresa dependiente de Fomento probaron un equipo electrónico que mejorase las prestaciones que ofrece el sistema del Anuncio de Señales y Freno Automático (Asfa), usado en las estaciones de tren dirigidas por control remoto. La empresa era consciente de que, tras las múltiples denuncias que se habían presentado por los sindicatos, urgía mejorar las prestaciones de los equipos. Adif, de acuerdo a la versión facilitada por organizaciones sindicales del sector, había iniciado los trabajos para perfeccionar el sistema. Antes, dos semáforos notificaban, seis y tres kilómetros antes de cada estación, la obligación de reducir la marcha cuando se avecinaban maniobras, y el sistema electrónico obligaba al maquinista a darse por notificado: el conductor tenía que pulsar un botón y registrar un código de confirmación. En caso contrario, entraba en funcionamiento el freno de emergencia que bloqueaba el tren de forma automática. Desde entonces, solamente uno de los semáforos, el más lejano a la estación, sigue advirtiendo del peligro, con una iluminación en amarillo. Este sistema de seguridad no tiene en cuenta que, desde que el maquinista recibe la indicación hasta que tiene que ejecutar la reducción de velocidad, pasan tres kilómetros, intervalo en el que pueden ocurrir muchos imprevistos.