«Los escritores somos como esponjas y Madrid nos da juego»

Natalia Bore LA VOZ | MADRID

ESPAÑA

JUAN LÁZARO

Entrevista | Xesús Manuel Marcos López Natural de un paraje privilegiado de la montaña lucense, afirma que uno de los temas de sus libros es la degradación del mundo rural y su contraste con el urbano

30 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Nació en Seoane do Caurel en 1967, en pleno corazón de la montaña lucense, algo que acabaría resultando determinante en la escritura de Xesús Manuel Marcos López. La degradación del mundo rural y su contraste con el entorno urbano es uno de los temas recurrentes de sus obras, en las que ha creado un espacio mítico, su Macondo particular al que llama «Esperante», en el que recrea no sólo O Caurel, «sino todos los sitios de corte rural» que conoce. Su actividad profesional como funcionario de la Administración de Justicia le trajo a Madrid, una ciudad en la que dice sentirse cómodo ,porque «da mucho juego para un escritor». Aunque su producción literaria arranca en la adolescencia, su obra comenzó a ver la luz en 1996. Hace dos años ganó el premio Merlín de literatura fantástica en gallego, lengua en la que escribe, con su novela O Brindo de ouro. Ahora prepara un libro sobre la emigración que, en parte, se desarrolla en Madrid. -¿Quién es Xesús Manuel Marcos? -Pues alguien que nació en Seoane do Caurel, a 15 kilómetros de O Cebreiro, en Lugo, que luego estudió Derecho en Santiago y que, tras aprobar las oposiciones a la Administración de Justicia, vive en Madrid desde hace siete años. Antes había trabajado en el Ayuntamiento de O Caurel. En cierto modo, vine a Madrid obligado, porque en Justicia no podía quedarme en Galicia, pero lo habría hecho, de ser posible. Luego me casé con una madrileña, así que la vuelta ahora se ha complicado un poco más. -¿Y qué hay del Marcos López escritor? -No me acuerdo muy bien cómo comencé a escribir, pero fue con 5 o 16 años. Empecé ganando premios menores, hasta que llegó el primero importante, que fue el que convoca el Ayuntamiento de Ferrol. Escribo narrativa, tanto relato corto como novela. Y en el 2004 gané el premio Merlín con un libro de literatura fantástica para público juvenil. -¿Cómo llega a la literatura fantástica? ¿Es una evolución? -No. Simplemente tenía una idea para contar una historia a chavales de 14 años o así. Y el género era fantástico. En literatura gallega siempre apuesto por los géneros, porque creo que es importante a la hora de normalizar la situación de la literatura gallega. Hay que abrir el abanico de posibilidades para que el lector pueda elegir. Ha tenido muy buena acogida, va por la segunda edición. Anaya lo va a publicar en castellano. -Estudió Derecho, trabaja en Justicia y escribe. ¿Qué va antes en su vida? -Me defino como escritor. Lo de ser funcionario de Justicia es porque hay facturas que pagar. Cualquier escritor aspira a vivir de sus obras. También hice Derecho, pero nunca ejercí. -¿Cómo lleva Madrid? -Bien. Me ha abierto la mirada a otra forma de ver la vida y me sirve de contraste a lo que conocía. Los escritores somos como esponjas y Madrid te da juego.