La Fiscalía General del Estado ha dirigido un escrito a todos los fiscales jefes de las comunidades autónomas para que investiguen de oficio a los conductores denunciados por circular a velocidades «extremadamente elevadas» y para que recurran el archivo de plano de esas denuncias, significativamente cuando se sobrepase el doble del límite fijado. Explica el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido «que el riesgo creado por quienes conducen a velocidad extremadamente elevada», con un comportamiento socialmente valorado como grave imprudencia, exige de los fiscales «un esfuerzo en la investigación» de esas conductas. Se trata de «evitar que eventuales dificultades probatorias del peligro o del consciente desprecio por la vida de los demás se traduzcan en la práctica en una generalizada falta de persecución». Considera el fiscal general que de otra forma la sociedad queda desprotegida frente a «los grandes infractores». Conde-Pumpido indica que en el atestado policial o en la instrucción se aclare quién conducía, las circunstancias de la infracción, con informes periciales si es necesario, y la densidad del tráfico, la climatología, las características técnicas del vehículo, si había terceros ocupantes del coche infractor y si había otros coches o peatones cuya seguridad se vio comprometida.