13 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.
Una quincena de bomberos y un camión autoescala fueron necesarios para rescatar ayer a un caballo que se había caído a un pozo de cuatro metros de profundidad en una finca del municipio de Galapagar. El rescate, al que se sumaron miembros del Grupo Especial de Rescate en Altura, se prolongó durante unas dos hora. A la dificultad de sacar de un pozo de un metro de diámetro, además lleno de agua, a un animal que pesa varios cientos de kilos, se sumó el hecho de que una encina dificultaba acercar la grúa improvisada con la escala.