Dos muertos y 19 heridos por una explosión de gas en Barcelona

Paco Soto BARCELONA

ESPAÑA

Los fallecidos son una vecina y el operario que buscaba la avería Las viviendas no fueron desalojadas porque se pensó que no había riesgo para los vecinos

12 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Eran más o menos las seis y media de la mañana de ayer jueves cuando un empleado de Gas Natural entró en el inmueble de cuatro plantas que ocupa el número 66 de la Rambla Fondo, en la localidad barcelonesa de Santa Coloma de Gramanet. Se disponía a medir la concentración de gas, y le pareció una labor tan rutinaria que ni siquiera estimó necesario avisar a los vecinos, a esas horas intempestivas. Nunca sospechó el operario, de 28 años, que acababa de acometer la última acción de su vida. Por causas aún no aclaradas, pero que parecen tener relación con un doble escape de gas y de agua, la intervención del técnico produjo una explosión que desplomó el edificio, salvo la fachada. Como resultado, además del trabajador, murió una mujer de 26 años, que vivía en el entresuelo, y otras tres personas fueron ingresadas en el Hospital Vall d'Hebrón con heridas graves: un bombero de la Generalitat, otro operario del gas -con quemaduras en el 25% de su cuerpo- y la madre de la mujer fallecida, de 66 años, que tiene quemaduras en más de la mitad de su cuerpo. Además, otras 16 personas, entre ellas un bombero, fueron atendidas de heridas leves; dos fincas resultaron muy afectadas, y 150 vecinos fueron desalojados por precaución. Los hechos Los hechos comenzaron hacia las 5.15 de la madrugada, cuando un trabajador del metro llamó a los Mossos d'Esquadra para avisar de que algunos viajeros se habían quejado de que en la calle había un intenso olor a gas. La compañía procedió entonces a cortar el suministro y desplegó sus mecanismos de urgencia, y envió al lugar a una dotación de bomberos y otra de técnicos. La consejera de Interior, Montserrat Tura, aseguró que «se tomaron las medidas adecuadas» y que los empleados del gas «estaban donde tenían que estar». Además, descartó «absolutamente» la relación entre la fuga y las obras de la línea 9 del metro. En opinión de Tura, el protocolo habitual cuando hay una fuga de gas en la calle es acordonar la acera, pero no desalojar el edificio, y en este caso «no se tuvo la sensación de riesgo de explosión», algo que «normalmente no pasa». Agentes de la policía científica investigan las causas del suceso que, según las primeras hipótesis, pudo haberse debido a una acumulación de gas en una cavidad creada por un escape de agua en el subsuelo de la calle. El Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramanet pondrá a disposición de los afectados la ayuda material y psicológica precisa, ya que, informaron fuentes del Consistorio, algunos vecinos no podrán regresar a sus casas hasta dentro de varios años, porque sus viviendas tendrán que ser derribadas y reedificadas. Órganos municipales, así como la empresa de la Generalitat Adigsa, se encargarán de realojarlos temporalmente. Muchos residentes y dueños de establecimientos de la calle pudieron entrar por la tarde, acompañados por agentes de la policía local, en los inmuebles menos afectados para recoger algunas pertenencias imprescindibles. Algunos describieron la explosión como «algo horroroso que parecía una bomba».